
moverse al ritmo de las mareas. La boya humana restringe sus movimientos a un cono en el espacio-tiempo; y llegada su hora, desaparecerá, desgastada por los vaivenes de la existencia; y su materia y energía se reintegrarán al entorno, pues es boya biodegradable. No tiene sentido que un cerebro electrónico, encerrado en una caja, sin interacción alguna con el exterior, intente predecir el futuro, su futuro, pues es un futuro que le viene escrito de fábrica 912. Y esto es así por ser el cerebro electrónico el único que ordena y manda en él mismo, y no ordenar ni mandar sino lo que le han ordenado y mandado aquellos que le han construido: por más convencido que estuviera de que hace lo que quiere, por más evidente que le pareciera que es él quien diseña su propio futuro, el cerebro electrónico se estaría, sin embargo, engañando a sí mismo, pues su futuro le vendría escrito de fábrica. Si el cerebro electrónico fuera lo suficientemente inteligente, se daría cuenta de esto, y acabaría preguntándose por su creador. Y no cabría ver en esta pregunta nada nuevo ni relevante, pues también vendría escrita de fábrica, implícita en el «suficientemente inteligente» 913. 912 nationalgeographic abc wiki 913 abc:[1 2] google:[1 2] wiki:[1 2 3] plover Mateo 5, 43-48 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 6, 27-40 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

En este sentido podría incluso afirmarse que un robot extraterrestre, por poner un ejemplo, tiene algo de conciencia humana, en especial cuando fuese parcialmente gobernado por humanos desde la distancia. Y de la misma forma podría afirmarse que la conciencia de lo divino, la que el ser humano siente en mayor o menor medida, la ha heredado de su Creador. Si el ser humano cumple a rajatabla con las leyes de la naturaleza; si es una máquina biológica, materia y energía sujeta a acción y reacción, y aun así afirma que tiene conciencia y voluntad, y con razón, porque así lo siente; si esto es así, que lo es, entonces, por el mismo razonamiento, no puede cerrarse a la existencia de conciencias y voluntades superiores o inferiores a la suya; e incluso puede llegar a intuir que toda la creación, todo cuanto existe, conocido o no, generado como fuere, espontáneamente o no, tiene conciencia y voluntad, como así se le manifiesta tanto a bajo nivel, en el conocimiento de las leyes y elementos fundamentales de la naturaleza, como a alto nivel, en la conciencia y voluntad humanas. El que una partícula elemental se comporte de la forma en que lo hace, ¿se debe a su naturaleza, o se debe a su conciencia y voluntad? ¿O no será que son lo mismo, que su conciencia y voluntad se manifiestan en su comportamiento, que son resultado de su naturaleza, tal y como ocurre en el ser humano?