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hombre; y lo son los hijos para sus padres, como los padres lo son para sus hijos; y los son las empresas para sus empleados, como sus empleados lo son para sus empresas; y lo es el rey para sus súbditos, como los súbditos lo son para su rey… El ser humano es una carga para el ser humano; pero también es un apoyo necesario. ¿Y en la imagen? ¿Quién es el que carga y quién el cargado? Depende del punto de vista; porque basta con rotar ciento ochenta grados la realidad visual para que se intercambien los papeles. Y el apretado ojo del elefante (143) también lo era de una tortuga (144), en la orientación contraria: las orejas del equino sugerían las fosas nasales, justo encima de la triste boca. Sobre el ojo derecho del otro elefante (50) aparecía otro ojo (145) derecho de elefante, en las arrugas del pantalón, en la ingle. El elefante clamaba su barrito .barrita, el palo. al cielo, por su cría. La pierna derecha del hombre sugería la trompa. Los brazos del otro joven hacían de colmillos .de ahí que se curvaran hacia arriba, a mano alzada.; y entre ellos se sugería la lengua. El elefante parecía asiático cuando sus orejas se correspondían con las diminutas orejas de la yegua. Y era africano si su oreja derecha se identificaba con la cabeza del hombre. La riqueza del elefantiásico Estado oprimía a la pobreza del pueblo. Los dos elefantes hacían buena pareja: el uno montaba a la otra .que por algo cerraba su

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ojo como lo hacía.. Así se producía la carga en la animal batalla sexual. Así gritaba el pelotón: «¡A la carga!», para, acto seguido, montar a la hembra. Vida y muerte, amor y guerra, se unían en un mismo simbolismo. LA PAPELERA ESPAÑOLA, S. A. El elefante aplastado era un buen símbolo de la prensa, en particular de la prensa periodística, de la prensa que aplasta al autoerigirse en opinión pública. Ladran y ladran a diario, todos contra todos, los periodistas de opinión, esos que con gula devoran las más nutritivas noticias en estado puro, y luego se echan la siesta mientras las digieren, y cuando despiertan corren al baño a poner su culo en nuestros ojos, en nuestros oídos, en nuestras manos y hasta en nuestra boca, para defecar allí su mierda, la que nos dan como alimento para intoxicarnos y sumirnos en la más famélica ignorancia, tanto por la mierda que nos dan como por el tiempo que nos quitan; porque su mierda, encima, se nutre de nosotros, de nuestro tiempo. Y a eso lo llaman informar. Hasta lo que creen tener les será quitado 8281. La Papelera 8281 Job 40 vatican:Job 40, 1-24:[español latín] latinvulgate:[Job 39, 34-38 R Job 40, 1-19] biblos Job 41 vatican:[Job 40, 25-32:[español latín] R Job 41:[español latín]] latinvulgate:[Job 40, 20-28 R Job 41] biblos «No se enciende el candil para ponerlo debajo de un almud»: Mateo 5, 15-16 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5185 5186 5092 5186 32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Job%2040&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PLG.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_iob_lt.html#40 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=20&c=39 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=20&c=40 http://www.biblos.com/text/job/40-1.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Job%2041&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PLG.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_iob_lt.html#40 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PLH.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_iob_lt.html#41 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=20&c=40 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=20&c=41 http://www.biblos.com/text/job/41-1.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo%205;&version=61; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUF.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#5 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=5 http://www.biblos.com/text/matthew/5-15.htm