Y el cerebro del Estado, en el cuerpo del 
caballo, era bicéfalo, pues pertenecía a una 
cabeza (55) de la derecha y a una cabeza (123) de 
la izquierda .no tan de perfil., fundida la una 
con la otra, la una sobre la otra, ambas con coleta 
en cola de caballo. La cabeza de la izquierda 
cerraba sus reflexivos ojos (124) en el vientre y 
en la pata delantera izquierda del caballo .ojos 
derecho e izquierdo, respectivamente.; y 
cerraba su boca en la pezuña delantera derecha; y 
alzaba sus ojos (125) en la lengua y en el cuello 
del equino, para tocar las narices y gritar a los 
oídos sordos de la cabeza (55) de la derecha.. Y 
si la cabeza (55) de la derecha obviaba .dándole 
de lado, de perfil derecho. la agonía del cabeza 
del Estado, la cabeza de la izquierda (125), 
permanecía igual de impasible, e incluso se 
enfrentaba a él sin miramientos. El alzado 
ojo (125) de la cabeza de la izquierda parecía 
descender (124) hasta la pata del equino. Y 
parecía caer aún más, junto con el otro, hasta el 
cuello y sobaco del hombre .ojos (126) derecho 
e izquierdo, respectivamente.. Y parecían 
aplastados (127) en la nuca y en el hombro del 
hombre. Sólo entonces se abría el derecho (128) 
entre lágrimas de sangre, en la triste oreja. Y la 
pezuña le pisoteaba la nariz. Y su boca rompía a 
llorar en el palo. Picasso inundó de cabezas 
Estudio de composición para Guernica V. No

desperdició ni un solo trazo. Todo tenía su 
sentido. 

La rodilla del equino hacía de boca en una 
cabeza (129) de pez, en la mente del 
Cordero (122), reflejos de la cabeza del hombre, 
como Hijo del hombre. El cuello del equino, sus 
ojos y sus orejas eran ojos (130, 131 y 132, 
respectivamente) de este pez. Incluso el sobaco 
del hombre era ojo (133), cerrado y sufriente, con 
gesto de cuerpo aplastado. Y el pez nadaba, en el 
río del tiempo, y llegaba asalmonado a la 
siguiente obra, Caballo y Toro. Y su sombra 
llegaba hasta el Guernica. Y la cabeza del pez 
contenía a su vez la cabeza (134) de un cachorro 
de león aplastado, con ojo así de cerrado en el 
sobaco, y perfil derecho entre la pata izquierda de 
la yegua y el hombro del hombre. La cabeza (55) 
de la derecha, venida a cabeza (135) de mosquito 
chupasangre .con aguijón en la pantorrilla 
izquierda del hombre (en la fe-moral), entre los 
curvos y abombados ojos situados en el cuello del 
equino y en la pared; su boca mamaba de la 
[h]orca. las aplastaba a todas. A la fuerza 
ahorcan. Y, en su alzamiento, en su asalto al 
espacio vacío, el toro aplastaba la cabeza de un 
caballito de mar (136) venido a cocodrilo (137) 
venido a alce (138), sus cuernos en las costillas y 
en el pecho del toro. Y el monte de la izquierda 
era cabeza (139) de rana toro, de perfil derecho, 
con ojo en el culo del equino y buche de pata de
32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5093 5183 5183 5183 5093 5093 5183 5183 5183 5183 5183 5183 32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5184 5181 5184 5184 5184 5184 5184 5093 5184 5184 5184 5184 5184