ahorcados como Judas, en sus trajes, por el cargo, 
por la carga, sus ojos (24) desorbitados. «Morí 
con el animal que traje puesto». Animales 
humanos. Humanos animales. Burros como ellos 
mismos, cabezas de simio, lentos como koala (25) 
.con ojo izquierdo en las fosas nasales, derecho 
en el de la izquierda, nariz en el ojo inferior y 
seria boca en esa ceja., siempre llegan mal y 
tarde. La metamorfosis transforma al koala en la 
cabeza a lo Miguel Primo de Rivera, Capitán 
General de la IV Región. Las tres lágrimas, dos 
unidas en uve y otra más abajo en i, dicen: «VI» y 
«VIVI»; porque, quienes miraron y no vieron, 
tendrán que volver a mirar, y, entonces, vivirán. 
La cabeza del masculino koala se funde a lo 
Picasso con la de su consorte (26), o cría, con ojo 
derecho en la oreja: le han arrancado la vista 
izquierda y el habla. Todas estas cabezas se 
funden en la cabeza de un potrillo (27), o pollino 
.recuerdo de aquel que transportó al Mesías., 
embarazado aquí de las cabezas de los falsos 
mesías que acabaron con él. La cabeza del 
potrillo, con ojo izquierdo en el de la izquierda, 
aparecía caída junto a la pata (28) .en 
sombrero. de su madre, la suya más 
pequeña (29), junto a la barbilla de la mujer. La 
parte inferior de la barbilla del potrillo se 
vislumbra mejor en Cabeza llorando con 
pañuelo I .a las 9.. Con estos ojos parece ver 
el caballo del Guernica la cabeza y los brazos del

hombre en el suelo, como si el hombre caído 
fuese su potrillo. 

En Cabeza llorando con pañuelo I, Picasso 
escribe en el cuello la fecha de composición de la 
obra: «juillet 37.» .julio de 1937., sin 
concretar el día. El tres y el siete y el punto final 
sugieren la cabeza de una vaca (30) junto a la de 
su ternero (31). El siete prefigura la Pasión del 
ternero, camino del Calvario, sobre el albero, y, 
por ende, la de Cristo. Y el tres evoca una boca de 
serpiente (32), con cuerpo de juillet, junto a su 
cría (33) crucificada en el siete. 

Dejé los recortes en el suelo. Intenté dejar de 
pensar por un momento. La cabeza me daba 
vueltas de tanto darle vueltas a la cabeza 8206. Así 
quiso Picasso que nos sintiéramos, como las 
cabezas del Legado Picasso de 1981. En ninguna 
otra obra como en esta daba la tinta tantas vueltas 
sin llegar a ningún sitio, incapaz de encontrar una 
salida, por no poder escapar del papel. Así son los 
cuadros, plantas enraizadas en su soporte, desde 
donde crecen con tallo de luz para florecer en el 
cerebro de quien las observa. 

8206 rae 

8207 Cabeza llorando con pañuelo II (martes 6 de julio de 1937; 

CABEZA LLORANDO CON PAÑUELO II 

En Cabeza llorando con pañuelo II 8207, la 
plañidera es una cacatúa 8208 (1) 8209, fúnebre,
31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5151 5151 5151 5151 5151 5151 31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=vuelta 5152 5152 5152 5152 5152