contribuir con su inteligencia .fuerza cerebral. 
al bien, y que ha de agruparse en sociedades para 
tal fin, como hace la materia siguiendo el criterio 
de la fuerza de la gravedad. La pregunta «¿por 
qué tengo un cerebro?» se responde a sí misma: 
«para usarlo bien y para bien»; porque, al 
preguntarse esta pregunta, el cerebro se está 
usando, y se está usando bien, y se está usando 
para bien. 

Una única célula, el cigoto, contiene la 
información necesaria para generar el hardware 
biológico de un individuo, incluido el sistema 
básico de estímulo-respuesta que le permite 
interactuar con su entorno. El software se añade 
paulatinamente, sobre ese hardware, 
principalmente en el cerebro; y el hardware y el 
software evolucionan. El ser humano es una 
máquina biológica que se agrupa en sociedades 
de máquinas biológicas que interactúan entre 
ellas, que se programan mutuamente, que 
cambian sus propios diseños hardware y software. 
¿Cómo se almacena y se accede, en la memoria 
cerebral, a la información contenida en la frase 
«dos más dos son cuatro», lineal sobre el papel, 
lineal en su entrada a través de los sentidos, lineal 
sobre la memoria de silicio? He ahí la clave de la 
arcaica inteligencia biológica, y moderna 
inteligencia artificial. 

Cuándo llegará el ser humano a comprender 
que es igual a sus semejantes, que es carne de su

carne y sangre de su sangre. Cuándo llegará a 
verse reflejado en los demás y a tratarles como a 
sí mismo. ¿Será acaso necesario repoblar un 
nuevo planeta .el planeta de los clones. con 
una Eva que engendre por sí sola y solo clones de 
sí misma 905? Sorprendentemente, la Biblia, en su 
Génesis, parecía prefigurar ese futuro. Si todos 
los seres humanos fuesen genéticamente iguales, 
por ser todos clones exactos, diferenciados solo 
por su experiencia vital, ¿existirían las guerras?, 
¿existirían las desigualdades?, ¿existiría la 
propiedad privada?, ¿podrían llegar todos a 
formar un único ser social, como lo forman las 
células que dan vida al cuerpo humano, células 
genéticamente iguales, diferenciadas por su 
experiencia vital? Quién sabe. Tal vez ni con esas. 
Quizá el problema resida en la conciencia. Quizá 
el éxito de las células, y el fracaso de los 
humanos, sea que las primeras salen de fábrica 
diseñadas para no hacer daño a su entorno, razón 
por la que no hacen daño al individuo al que dan 
forma, sin importarles tanto las células de otros 
individuos, pues no saben de ellas más que 
indirectamente, de forma vaga. En este sentido, 
los seres humanos serían a la sociedad lo que 
unas células .aún no muy bien diseñadas para la 
vida en común. serían al cuerpo que tratan de 
constituir, más a la fuerza que por voluntad 

905 elpais elmundo abc larazon
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/15/actualidad/1368628879_460568.html http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/05/16/biociencia/1368696906.html http://www.abc.es/ciencia/20130516/abci-dolly-animales-clonados-201305161208.html http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2284652/sociedad+ciencia/el-salto-al-vacio-de-la-clonacion-humana