Todo es acción y reacción, causa y efecto, por 
así decirlo. La acción puede ser externa al ente 
sobre el que actúa; o puede ser interna. Y lo 
mismo ocurre con la reacción. En el universo 
todo ocurre por necesidad; porque así lo dictan 
las leyes de la naturaleza. En el ser humano, la 
necesidad es la causa de la acción; y la 
satisfacción de esa necesidad es efecto de la 
reacción. El camino de la acción a la reacción lo 
dictan las leyes de la naturaleza, que actúan tanto 
sobre el ser como sobre sus circunstancias. 
Cuando la materia y la energía que conforman el 
ser, y sus circunstancias, son tales que satisfacen 
sus necesidades; cuando toda acción culmina en 
una reacción que permite al ser continuar 
existiendo, entonces, decimos que el ser es 
inteligente, tanto o más cuanto mejor resuelva su 
supervivencia .inteligencia del yo., o la de su 
grupo .inteligencia del nosotros., a corto, 
medio y largo plazo. En este sentido, toda la 
materia y la energía, todo cuanto existe, es Ser y 
Circunstancia, Acción y Reacción, Necesidad y 
Satisfacción de la Necesidad, todo lo cual se 
evidencia en las leyes de la naturaleza, pues 
permanecen, como la materia y la energía .que 
no se destruyen, sino transforman., lo que 
equivale a la supervivencia del Ser, lo que 
demuestra la inteligencia del Ser. Si la naturaleza 
dota de cerebro al ser humano es para que lo use, 
y para que al pensar concluya que ha de

contribuir con su inteligencia .fuerza cerebral. 
al bien, y que ha de agruparse en sociedades para 
tal fin, como hace la materia siguiendo el criterio 
de la fuerza de la gravedad. La pregunta «¿por 
qué tengo un cerebro?» se responde a sí misma: 
«para usarlo bien y para bien»; porque, al 
preguntarse esta pregunta, el cerebro se está 
usando, y se está usando bien, y se está usando 
para bien. 

Una única célula, el cigoto, contiene la 
información necesaria para generar el hardware 
biológico de un individuo, incluido el sistema 
básico de estímulo-respuesta que le permite 
interactuar con su entorno. El software se añade 
paulatinamente, sobre ese hardware, 
principalmente en el cerebro; y el hardware y el 
software evolucionan. El ser humano es una 
máquina biológica que se agrupa en sociedades 
de máquinas biológicas que interactúan entre 
ellas, que se programan mutuamente, que 
cambian sus propios diseños hardware y software. 
¿Cómo se almacena y se accede, en la memoria 
cerebral, a la información contenida en la frase 
«dos más dos son cuatro», lineal sobre el papel, 
lineal en su entrada a través de los sentidos, lineal 
sobre la memoria de silicio? He ahí la clave de la 
arcaica inteligencia biológica, y moderna 
inteligencia artificial. 

Cuándo llegará el ser humano a comprender 
que es igual a sus semejantes, que es carne de su
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2