tanto más cuanto más tenga que pensar. Es lógico, 
la gente odia que le mientan. Y, por el contrario, 
cuando encuentra simetría en la imagen, la alaba, 
tanto más cuanto más redundante sea; porque, en 
la redundancia, la mente ve verdad. Para la mente, 
la redundancia es sinónimo de comprensión, de 
confirmación de la comprensión. El fútbol es muy 
redundante, muy fácil de entender, no hace falta 
pensar: lo que los ojos ven es lo que hay, salvo 
cuando la jugada es dudosa, por poco redundante. 
Y es entonces cuando la gente se encabrita, 
porque quiere redundancia, porque odia que le 
mientan. Y es entonces cuando se pone un cuarto 
árbitro y las pantallas muestran decenas de 
repeticiones, desde todos los ángulos, y se emiten 
programas a diario, en la radio y en la televisión, 
y se entrona a la prensa deportiva, la más vendida, 
con tiradas millonarias. La gente odia que le 
mientan, como bien saben los presentadores de 
informativos, que por eso se relajan y sonríen 
tanto al llegar a la sección de deportes. No hables 
a la gente de política, háblale de fútbol. Si la 
prensa deportiva es la más vendida es porque el 
público busca grandes verdades, pero de fácil 
asimilación, y la prensa deportiva se las da, por 
ser vehículo de la verdad más accesible y 
evidente, la que se comprende de corazón, sin tan 
siquiera pensar. Y así lo seguirá siendo mientras 
haya periodistas que, siendo de un equipo a 
muerte, afirmen, cuando le piten un injusto

penalti a favor: «No es penalti». A la mente le 
cuesta pensar, mal asunto para el ser humano; 
porque raudos acudirán a él otros como él, pero 
más sinvergüenzas, o mejor organizados, o ambas 
cosas a la vez; y le engañarán, y le dejarán sin 
blanca, y le conducirán al Apocalipsis, del 
Guernica. ¿En qué se conoce a los sinvergüenzas 
que viven de sus mentiras? En que, en cuanto son 
descubiertos, irrumpen de súbito en los medios de 
comunicación amigos, día sí y día también, 
intentando engañar una vez más a la gente, salvo 
que sus mentiras sean tan patentes como para no 
poderlas negar en público sin que se les caiga la 
cara de vergüenza, caso en el que dejarán que 
pase el tiempo hasta que amaine el temporal, para 
luego aparecer como corderitos en los medios de 
comunicación amigos, con el fin de intentar lavar 
su imagen. ¡Ay de los medios de comunicación 
amigos de la mentira 7869! Tal para cual son. 
Preparado les está el mismo destino. 

7869 Juan 8, 44 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

7870 google:[imágenes web] 

GUERNICA .R9E2. ECO A LAS 12. 

Las patas de la descomunal ave (188) eran de 
equino, hachas que separaban el corazón .el 
amor. de los brazos con las espadas .la 
guerra., en el Guernica .R9E2.7870. Hacia los 
lados se extendían las alas triangulares. Las dos
31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=juan%208&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PWE.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-ioannem_lt.html#8 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=4&c=8 http://biblos.com/text/john/8-44.htm http://www.google.es/search?q=PICASSO+%22GUERNICA+-R9E2-%22&tbm=isch http://www.google.es/search?q=PICASSO+%22GUERNICA+-R9E2-%22 4983