hocico de calavera. Airada madre con hijo muerto. 
Todo tenía su sentido. Las dos cartas selladas, la 
más grande sobre la cabeza del hombre vestido de 
rojo, la otra más abajo, ambas en la esquina 
inferior derecha del panel derecho de El jardín de 
las delicias, se transformaban al abrirse en cartas 
de luz, selladas con llama y bombilla, en el 
Guernica .E2-E1. R9.. Y hasta el asombrado 
hombre parecía transformarse en asombrado 
caballo. Incluso el hombre en el suelo, espada en 
mano en el Guernica, y la mujer, y la mesa, se 
proyectaban en esta escena infernal de El jardín 
de las delicias. Hasta el toro, con su rostro girado 
hacia atrás, parecía imitar la pose de la figura 
hueca. 

El ave del Infierno y el ave de la Muerte eran 
fotogramas de una misma secuencia que 
expresaba el sentir del ave ante la escena que 
contemplaban sus ojos. Y a la secuencia se 
añadían más fotogramas. Los ojos abiertos de par 
en par en las lámparas, blanco sobre negro, se 
cerraban (190) en el ave evidente, también en 
blanco sobre negro. Y parecían cerrados de pena, 
tanto como ciegos. Y los ojos lloraban lágrimas 
en las patas del ave evidente, patas que también 
eran ojos (191) compungidos. Ojos llenos de 
lámparas, manchados, incapaces de ver la verdad. 
Para qué se hicieron los ojos, sino para

contemplar la Verdad 7868, que ni se crea ni se 
destruye, ni tan siquiera se transforma. La 
apertura de los ojos, desde el ave evidente hacia 
las lámparas, también sugería el impacto de la 
explosión en el ave evidente: eso contemplaba 
con horror el ojo de lámpara, metáfora quizá de 
los ojos virginales que se abrían a la luz y 
contemplaban la verdad por primera vez, 
asombrados, enfurecidos, sin poder creer lo que 
veían, pues solo ahora descubrían que habían 
vivido en el engaño. «¡Bomba a la vista!», es el 
Guernica, menudo pájaro: no dejará títere con 
cabeza. El ave tenía su corazoncito, igual que lo 
tenían el toro y la yegua de Estudio de 
composición para Guernica IV. El ave tenía su 
corazoncito a los pies de la imagen: por sus dos 
válvulas decapitadas entraba el roto flujo de 
sangre en flecha, cual Pegaso .reflejo del ave 
evidente., hasta hacer estallar el corazón en un 
grito de dolor, dirigido al cielo. Y el corazón se le 
salía por la boca; y parecía huevo del que nacía la 
palabra. Y, entre las patas del ave, ante su vientre, 
aparecía la cabeza de su presa, de aspecto 
felino (192). Y cuando el pico del ave se tomaba 
por nariz, los ojos adquirían aspecto humano 
.cabeza (193).. 

7868 Mateo 5, 14-16 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Juan 8, 12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Juan 14, 6-31 vatican:[español latín] latinvulgate biblos
31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4984 4984 31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo%205;&version=61; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUF.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#5 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=5 http://biblos.com/text/matthew/5-14.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=juan%208&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PWE.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-ioannem_lt.html#8 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=4&c=8 http://biblos.com/text/john/8-12.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan%2014&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PWK.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-ioannem_lt.html#14 http://latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=4&c=14 http://biblos.com/text/john/14-6.htm 4985 4985