
A esta cabeza (207) de payaso besaba en la mejilla una cabeza (214) de nariz aguileña en el cuello de la yegua, barba de tejas, y lengua o extendido morro hasta la llama del candil 7827. Estas dos cabezas gemelas, visible cada cual en su mitad, reflejo la una de la otra, tenían aspecto de hombre, más que de simio. Y muchos eran los candidatos a ojos, todos de perfil, cerrados o mínimamente abiertos, como cegatos o en triste reflexión. Los payasos .los falsos payasos., los que se pasan el día haciendo el payaso, han hecho del payaso su Cristo, que hasta piensan que Cristo fue un payaso, razón por la que le traicionan como Judas, con payasadas que no vienen a cuento ni tienen la más mínima gracia. Y cada ojo de perfil también sugería un ojo derecho, o un ojo izquierdo, o ambos, derecho en una pose, izquierdo en otra. La explosión combinatoria generaba múltiples cabezas (214), fotogramas de una misma secuencia. Un ojo (215) de perfil se cerraba a espaldas del soldado; y era ojo ladeado cuando su par se cerraba en línea, un poco más allá, en la pezuña del toro (216), o al otro lado, en el brazo, a la altura del sobaco (217), o justo debajo de este último, en la pata del equino (218). Y también eran ojos dos pequeños trazos paralelos, uno en el centro de la rodilla de la yegua (219), con el otro justo encima (220). Y 7827 larazon abc elmundo elpais larazon google:[imágenes web]

también eran ojos otros dos trazos lineales, en la otra rodilla del equino .ojos (221 y 222), menor y mayor.. Y también era ojo (223), aún más retrasado, la línea de tierra bajo el cuello del soldado, en la base de la pared central de la casa. Hasta los cascos de la yegua eran ojos (224 y 225) .el primero un poco más arriba que el segundo.. Incluso la herida y el Pegaso sugerían un ojo (226) desorbitado de tanto escudriñar las ideas del payaso, el otro ojo cerrado, clavando así el gesto. El brazo humano emergía de la conciencia portando en su mano la lanza, cual ojo (227) de una conciencia remordida, pues se clavaba la lanza en sí misma como si fuese un Judas. Ojos, ojos y más ojos… Toda esta secuencia de fotogramas de una misma cabeza besaba en la mejilla y con su lengua de fuego .cual cigarrillo encendido, o pipa del revés. al payaso. Y su boca (228) se retraía, abierta en grito, hasta la ventana central. Y hasta fundía su ojo (229) derrotado y triste con el del payaso (207). Y las cabezas, en su metamorfosis, involucionaban, y se transformaban en cabezas de simios .cabezas (94 a 97).. El hombre se veía mono al ver su imagen reflejada en el espejo. Hombre y mono se consolaban mutuamente. Realmente desconsolador. Porque, ¿quién es digno de consolar al desconsolado, sino solo