
punto de cruce de la lanza con la pata trasera izquierda .eje 3., o un pelín más allá, en el último punto visible del bajo vientre .eje 4., dentro de la pata. De un eje .el eje 1. que atravesaba la boca de la yegua se pasaba ahora a un eje que atravesaba la entrepierna de la yegua .ejes 2, 3 y 4.: a tal grado de detalle parecía llegar el simbolismo de Picasso. Y no cabía la menor duda de que había que situar el eje vertical de simetría en la entrepierna .genial metáfora de los órganos sexuales y de la reproducción.. Bastaba con analizar la reflexión para darse cuenta del abismal derroche de imaginación desplegado por Picasso: «El mundo está lleno de Santos Tomases», debió de pensar. Y aun viéndolo y tocándolo habrá quien no se lo crea. Si el pequeño Pegaso tenía aspecto de equino, ave y astado era porque de tales progenitores nacía, en Estudio de composición para Guernica IV .R9E2.. Si volaba como un ave era porque la gigantesca ave (190) que lo paría, en el centro de Estudio de composición para Guernica IV .R9E2., corría como un equino, por tener cuerpo de equino. Las dos llamas del candil sugerían los furiosos ojos abiertos del ave (190), cerrados (191) en la base de los candiles, también cerrados (192), como de bella ave durmiente, en la parte posterior de la mandíbula equina, e incluso en las orejas equinas (193) .que también parecían mirar hacia abajo, hacia el nacimiento de

los Pegasos; como en descendente secuencia de muerte, de (190) a (193), o de resurrección, de (193) a (190); como de madre (190) con su hijo muerto (193)., abiertos (194) de ira al despertar, en la puntiaguda lengua del equino… El lomo del toro y la crin de la yegua daban forma al triangular pico. La línea interior del cuello de la yegua sugería el cuello de la singular ave equina. Del vientre del ave .de sus dos heridas especulares. nacían los dos pequeños Pegasos, enfrentados entre sí: no habían hecho sino nacer y ya se estaban embistiendo, para disgusto de su madre, que así los miraba (190); o bien se unían en un abrazo, como hermanos, bajo el gustoso consentimiento de su madre, a decir de sus ojos cerrados (191) .más alegres, en este contexto, que dolidos.. El ave, con las niñas de sus ojos desorbitadas en las niñas de sus ojos .en sus dos crías, en los dos pequeños Pegasos., agachaba enfurecida su cabeza (195) para golpear con su pico la lanza, como culpándola de las heridas en su vientre, como acusándola de pretender dar muerte a sus crías .imagen que se hará explícita en Madre con niño muerto IV 7818.. Y la 7818 Madre con niño muerto IV (viernes 28 de mayo de 1937; grafito, aguada, collage y barra de color sobre papel tela; 23,1 cm × 29,2 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (DE00084), Madrid. museoreinasofia:[1 2] google:[imágenes web] #ahsLPA37 wiki