consigo misma. Y la barbilla del toro era boca, y 
sus cuernos eran barba, y el suelo tras él sugería 
los ojos de una cándida (100) cabeza de simio, 
herida como la otra, con el tocho; y su ojo se 
abría de perfil en el OGT de la yegua. Y en sus 
cabezas yacía el piquete: se lo ponían por 
montera. Huelgan las palabras. Así hablo Picasso, 
con el lenguaje de las imágenes. Y el simio (94) 
compartía su ojo cerrado con una edificada 
cabeza (101) humana, de ojo derecho cerrado en 
la base de la pared central, mofletes en las 
ventanas laterales y boca abierta en grito en la 
ventana central. Y la cabeza (101), en su pesadilla, 
se giraba hacia su derecha .cabeza (102).. Y 
las ventanas laterales también sugerían bocas de 
esta cabeza .cabezas (103)., en otros 
fotogramas de su sueño. Hasta la punta de la 
lanza era ojo abierto al despertar 
.cabezas (104).. E incluso los cascos 
delanteros del equino eran ojos en esta secuencia 
.cabezas (105).; y lo eran hasta en la 
secuencia de la cabeza endiablada, cuando se 
engrandecía .cabeza (106). para enfrentarse 
.suya era la lanza, por dirección y posición, y 
hasta el soldado, de carácter neutral, por ser tan 
solo un mandado de esta cabeza. con estas otras 
.pues en su frente se clavaba la lanza, 
conectando así con la herida en la cabeza (89)., 
aunque después se arrepentía y lloraba la tragedia 
junto a la cabeza (101), con quien compartía ojos

.cabeza (107).; y también lloraba con otros 
muchos .cabezas (108), con ojos en la espalda 
del hombre, o en el brazo del hombre, por poner 
dos ejemplos.. Todas estas gigantescas cabezas, 
tan tempranas en la gestación del Guernica, 
apuntaban ya maneras y prefiguraban las 
gigantescas cabezas en el Guernica .a las 12.. 
Así habló Picasso, capaz de sugerir con cuatro 
trazos los complejos relatos que su talento le 
proponía. 

La cabeza de toro (59), en Estudio de 
composición para Guernica IV, también podría 
ser la de una amenazadora víbora 
.serpiente (109) del paraíso. que abría la boca 
para enseñar sus colmillos y devorar a la yegua 
.Eva.. Este asunto remitía a la serpiente (72), 
en Estudio de composición para Guernica II, 
serpiente que Picasso fundió con el toro y las 
cabezas (20, 22 y 23) de toro. La serpiente (109), 
en Estudio de composición para Guernica IV, se 
identificaba con Judas hasta el punto de replicar 
con los cuernos .nariz. y patas delanteras del 
toro .colmillos. los cuernos y colmillos de la 
cabeza (87) de Judas. Completaban el paralelismo 
los ojos desorbitados y la yegua, situada en la 
boca de ambos. El toro sugería la soga en torno al 
cuello, sobre todo en la cabeza (89). Dos enormes 
cabezas de Judas incidían en el asunto de la 
fusión de contrarios: una, en Estudio de 
composición para Guernica IV, sugería la cabeza
31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4884 4883 4884 4884 4884 4884 4884 4884 4884 4882 4884 31 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4885 4885 4441 4885 4508 4478 4478 4478 4885 4880 4882