
espada de su Palabra 7650. Por los ojos entran los puyazos de verdad, directos al cerebro; y por el pecho, directos al corazón. 7650 Lucas 23, 34 vatican:[español latín] latinvulgate biblos En el Guernica .a las 12., la cabeza (163) .orientada hacia la derecha y en primer plano, ocupando el tercio derecho. y el busto (79) .situado tras la cabeza (163), un poco más alejado de ella, de ahí que se vieran sus hombros. ocupaban casi totalmente la escena. Ambos personajes parecían estar dentro de una habitación de techo cuadriculado. La puerta se entreabría al fondo a la izquierda. La alarmada cabeza (79) parecía gritarle a la despreocupada cabeza (163), como avisándole de un peligro inminente, de un sigiloso ataque a traición y por la espalda, personificado en la cabeza (78) y su espada en alto, cabeza que, por un instante, se giraba sorprendida (80) hacia la cabeza (79). La traición se consumaba a lo Judas, con un beso en la mejilla .cabeza (81).. Picasso, al permitir fotografiar la evolución del Guernica, no solo dio al proceso creativo la importancia que se merece, sino que incluso dio utilidad y sentido real a la fotografía como herramienta artística. ¿Cómo, si no, se iba a poder contemplar la evolución del Guernica? ¿Cómo, si no, se iba a poder contemplar desde todas las perspectivas?

LA GRAN RAMERA Y aún había más sorpresas en la primera ecografía del Guernica puesta patas arriba. La mujer y su niño sugerían el busto de una severa mujer mayor, de ojos serenos, lineales y cerrados (86), abiertos (87) justo encima, en grandes cuencas vacías, ojos también de un Velázquez endiablado (88) .a juego con su cornuda barbilla. al ver al niño muerto, por cuyos ojos miraba .como quien mira tras una máscara.: entre este niño crucificado en brazos de su madre y ese mismo niño de mayor, crucificado en primer plano, alternaba Velázquez su mirada. Esta severa y anciana cabeza de mujer con careta de niña, se enraizaba en la cabeza de la joven mujer, su cuadrúpedo cuerpo. Si el toro y la cabeza (88) se tomaban por símbolos del Infierno, tenía sentido que la severa mujer, fundida con una bestia cuadrúpeda, además de con la mujer y el niño, amén de montada sobre la barbilla de la astada bestia, fuese símbolo de la gran ramera del Apocalipsis, y que la bestia cuadrúpeda lo fuera de su vehículo, y que la mujer y el niño lo fueran de la mujer a punto de parir a su hijo, según el Apocalipsis, niño ya parido aquí, y a la vista muerto, ya en poder de la gran ramera, según se reescribe la historia del Apocalipsis, según Picasso, en honor a la magnitud de la tragedia. La