4779

sufrimiento que se gesta en el vientre del Infierno. La vida es sufrimiento que abandona el sufrimiento al morir, es decir, cuando el Infierno, tras finalizar su gestación, pare la vida y se la entrega a la Muerte, para así fecundarla. Y la Muerte, a su vez, tras finalizar la gestación de la muerte con que el Infierno la fecunda, pare la vida y se la entrega al Infierno, para así fecundarlo: la Muerte pare al Infierno, al infierno de la vida; el equino pare al astado. Así se gestan la vida y la muerte. Así se cierra su ciclo sin fin. Y así convirtió Picasso el Guernica en un escatológico canto de gesta a esta gestación escatológica. El cuello y cabeza del equino, en la entrepierna del toro, también sugerían el pene del toro, sus descomunales huevos en el cuerpo del equino. Y el huevo era vientre embarazado, cuando el astado paría al equino. La vida es sufrimiento, y el sufrimiento es necesidad. Si el ser sediento no sufriera no buscaría agua, y moriría. Si la vida, en su camino hacia la muerte, no sufriera, el ser humano desaparecería sin más, doblegado por su entorno. Si alguna vez hubo seres así, desaparecieron todos. Sólo aquellos cuya naturaleza incorporó eso que llamamos «sufrimiento» lucharon por su supervivencia. Y desde entonces fueron seres obligados a existir, pues no pudieron elegir no hacerlo: «Buscarán los hombres la muerte y no la hallarán. Y desearán morir; pero la muerte huirá

4780

de ellos» 7583. Lo necesario para existir ha de producir necesariamente sufrimiento .directo o indirecto; a corto, medio o largo plazo. cuando no se posee en su justa proporción. Solo así el ser se sentirá motivado a buscar las causas de su sufrimiento y restituir el equilibrio perdido. Pero he aquí que en seres complejos, como los humanos, muchos son los elementos necesarios para existir, tantos y tan intrincadamente relacionados, y en un entorno tan hostil y globalizado .¿quién dijo Euribor?., que el ajuste de unos provoca irremediablemente el desajuste de otros, convirtiendo el vivir en un eterno sinvivir, sobre todo para los más débiles, sobre todo en tiempos de crisis. 7583 Apocalipsis 9, 6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Recordé aquellas extrañas palabras: «¡La moneda…! ¡No dejes que destruyan la moneda…!». La solución a los problemas de la economía ciertamente pasa por la globalización, por la unificación de criterios a nivel mundial, siempre para bien. Una moneda única para todo el planeta, sentada en la cúspide de la pirámide globalizadora, acabaría con el paro y la miseria mundial al iluminar, por ejemplo, infraestructuras para los más necesitados, a pagar con deuda QDTLP .«Que Dios te lo pague», dicen los pobres al misericordioso, para luego decir, mirando a la cara al dinero: «Dichosos los ojos

30 -2 -1 -1 +1 +1 +2 30 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?book_id=73&chapter=9&version=6 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P115.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_apocalypsis-ioannis_lt.html#9 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=27&c=9 http://biblos.com/text/revelation/9-6.htm