
religioso, de este preciso contexto religioso, para nada evidente, cargado de un profundo contenido simbólico, incluso político. Desde el punto de vista de la derecha política y religiosa, el toro .el de Sueño y mentira de Franco, por ejemplo. se vería como símbolo del anticristo, de la bestia, del demonio, de la boca que mordió el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal .fruto simbolizado con el equino (1) en Estudio de composición para Guernica II., de la boca en pecado que aun así comulgaba clavando sus colmillos en el cuerpo de Cristo. El toro embestía a Franco, a la monarquía, a la religión, al ejército alzado en armas… Desde el punto de vista de la izquierda, la interpretación sería la contraria: el toro es el mesías, de la izquierda; da su vida por la causa; el caballo es el traidor, el anticristo, o su vehículo, por así decirlo. El monigote, en la esquina inferior derecha de Estudio para el caballo I, le colgaba al equino .y a Jesucristo, cuando el equino (16) le representaba. la etiqueta de inocente, tanto en el sentido de no ser culpable de delito alguno como en el sentido de haber sufrido una brutal inocentada, la que le llevó a la muerte. En otra interpretación, el equino (16), inerte cual caballito de madera, y el monigote a sus pies, diminuto en comparación, apuntaban a las religiones .y a la política, e incluso al arte. como caballo de Troya.

La cabeza (169), en su pose de perfil con boca cerrada en Estudio de composición para Guernica III, se proyectaba en la cabeza (2), de frente y con su boca cerrada en Estudio para el caballo I. Una proyección similar se producía entre sus cabezas equivalentes con la boca abierta. En el caso de la cabeza (2), su equivalente (22) de boca abierta aparecía en Estudio para el caballo I .a las 12.: el cuerpo del equino fantasma sugería la boca; los ojos se cerraban (23) en los trazos del suelo y se abrían (24) en las pezuñas. Los puntos situados simétricamente a ambos lados de la línea vertical que hacía de boca del equino (16), invitaban a yuxtaponer Estudio para el caballo I .a las 12. a su imagen especular a las 3. El resultado, Estudio para el caballo I .a las 12. R3.7547, hablaba por sí mismo: la cabeza (24) parecía discutir con su reflejo especular; y, al mismo tiempo, ambas daban forma a otra cabeza (25) en pose frontal, de gesto radicalmente opuesto a las otras, pues parecía meditativa, con sus ojos cerrados en el cuerpo del equino (16) y sus cejas en el suelo. Y si bien es cierto que la cabeza (25) tenía ciertos rasgos humanos, adquiría rasgos animales, como de equino .más que de vacuno., cuando la parte superior de su hocico y fosas nasales se suponían en los trazos borrados. Los trazos que daban 7547 google:[imágenes web]