
del equino (6) era ojo en otras cabezas, y por el ojo entra la luz. Las patas en línea .o brazos, que el equino (6) se daba cierto aire a humano. hacían de alargado bigote: la elipse completaba la ahuevada barba. La cabeza, dormida, descansaba en paz .como la muerte simbolizada en esa zona.. Y su boca exhalaba con admiración ideas stalinistas, pues salían directamente del cerebro de un Stalin (172) en miniatura .con ojo derecho de corazón (143), y bigote en la crin del equino (5)., al cual la cabeza (169) parecía haberse tragado, pues si su cerebro aparecía en la boca, su cuello aparecía en el cuello, como si la cabeza (172) formara parte fundacional de la cabeza (169). Y quizá la cabeza (169) fuese la de Karl Marx .con una barba de la polla (56 y 140), por partida doble, por ser huevo y por cojones., en su sueño comunista, cabeza y sueño que Stalin se ponía por cabeza en el baile de gigantes y cabezudos de la política, que también metía sus narices en la religión al ponerse tales cabezas. De la boca de este Stalin (172) salía el interrogante hecho caballo (5), si es que no golpeaba en ella. Y tan a gusto se encontraba el soplapollas (169) .por la boca, el aire y las pollas (140 y 56). que hasta parecía roncar, sumida en su placentero sueño. De nuevo, dos fotogramas generaban una secuencia infinita, una película mínima y, aun así, máxima. La pezuña superior del equino (6) también sugería un ojo puntualmente abierto

.cabeza (173).. Y bajo su rostro tenía cráneo de gorila (174), a lo Hugo Chávez 7335, con el mundo mal puesto por montera del país «bas», de ahuevados maxilares, de fosas nasales en las pezuñas del equino (15). Dos simios de aspecto más evolucionado .humanos con pinta de simio: cabeza (175), con ojos en el cuello y cuerpo del equino (15); cabeza (176), de espaldas, como ocultándose y de mala leche, girada hacia su izquierda, con ojo en el cuello del equino (15) y nariz de gallina (56)., le vomitaban sus políticas consignas al oído. Está de filo el coco (141), del estafilococo, entre las cepas de Pseudomonas. 7335 google En Estudio de composición para Guernica III .a las 3., la cabeza dormida aparecía enterrada, como la raíz de un árbol, con su tronco erigido sobre la tierra: la cabeza soñaba brotes verdes. LA EXISTENCIA El hocico del equino (15), en Estudio de composición para Guernica III, recordaba la división en dos mitades de Estudio de composición para Guernica II: las dos puntuales fosas nasales se alineaban casi en vertical, separadas por una pequeña línea casi horizontal. El simbolismo de este hocico, su conexión con Estudio de composición para Guernica II, y la forma rectangular .abierta por la derecha. que