circunvalaba al equino (6), y las patas del equino, 
dibujaban los maxilares de la calavera. 

EL FELINO 

«¿Para qué he nacido?», se preguntaba el 
equino interrogante. «Para alimentar al felino», 
respondía admirado su congénere .equino (6)., 
destripado en las fauces de un felino, símbolo de 
muerte para los equinos. Así lo dibujó Picasso. El 
interrogante sobrevive. La admiración muere. 
Quien duda es flexible. Quien se afirma con rigor 
en posesión de la verdad será desdicho, y 
desdichado, más tarde o más temprano, salvo 
honrosas excepciones. La leona y la equina 
comprenden lo que es ser madre. Aun así, la 
leona devora a los hijos de la equina. Por eso la 
equina pare a espaldas de la leona. Por eso, en 
Estudio de composición para Guernica III, la 
leona .el felino. parecía portar a sus espaldas a 
la equina, su fuente de alimento. La imagen 
recordaba la del toro y el Pegaso en Estudio de 
composición para Guernica II. ¿De quién se 
alimenta la crítica, sino de los artistas? 

La cabeza (7) de felino se sugería en secuencia, 
con varios fotogramas. En unos parecía dormida; 
en otros, despierta. El pie de la lámpara sugería el 
ojo (8) derecho abierto. La cabeza del personaje 
con la lámpara sugería el ojo (9) izquierdo abierto, 
cerrado (10) en la barbilla. Más abajo y a la 
derecha de estos ojos, otros ojos (11) se cerraban

puntuales .el derecho (12), en los cascos. y en 
las sombras .el derecho (13), tras la cabeza del 
equino (6); el izquierdo (14), bajo la estela del 
personaje con la lámpara.. El equino (15) 
encasillado a la derecha sugería el morro (16) 
.cabeza (17), de ojos abiertos; cabeza (18), de 
ojos cerrados; cabezas (19 y 20), de ojos cruzados, 
la primera con el ojo derecho abierto.. Los 
equinos (6 y 15), tomados juntos, sugerían otro 
morro (21) .cabeza (22), de ojos abiertos; 
cabeza (23), de ojos cerrados; cabezas (24 y 25), 
de ojos cruzados.. Los ojos cerrados en las 
sombras sugerían otras fosas nasales (26) 
.cabezas (27), de ojos cerrados; cabeza (28), de 
ojos abiertos; cabezas (29 y 30), de ojos 
cruzados.. Una pezuña del admirado equino (6) 
.la de la derecha. sugería otra boca (31), 
diminuta, puntual .cabeza (32), de ojos 
cerrados; cabeza (33), de ojos abiertos; 
cabezas (34 y 35), de ojos cruzados.: el óvalo 
que cruzaba al equino (6) sugería el moflete 
derecho; la boca masticaba al equino (6). Los ojos 
del admirado equino (6) sugerían otro ojo (36) 
derecho y abierto .cabeza (37)., ojo que se 
cerraba (38) en la boca del equino (6) 
.cabeza (39).. Ojos, ojos y más ojos, en 
explosión combinatoria. La cabeza mayor del 
felino miraba de reojo, y en particular hacia atrás, 
con el ojo a pie de lámpara; miraba hacia el 
equino (1) en la esquina superior izquierda,
30 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4594 4594 4595 4595 4595 4595 4595 30 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4596 4596 4594 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4594 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4596 4594 4596 4596 4596 4596 4596 4594 4594 4594 4596 4596 4596 4594 4596 4462