
LA LIBERTAD A este respecto se me ocurría una curiosa analogía, entre los humanos y los ordenadores, Dios mediante. Los humanos: El cuerpo humano es capaz de captar y procesar parte de la información que hay en el mundo, tanto en el mundo externo a él como en su mundo interno. La capta con sus sentidos y la procesa con su cerebro, por así decirlo. Y lo hace para sobrevivir, y porque quiere entender qué es el mundo y quién es él, y cuál es su misión en la vida. Cada persona encuentra sus propias respuestas, en función de sus circunstancias, en función de la época que le ha tocado vivir; porque el cuerpo humano es fruto de la evolución, y sus sentidos, su cerebro y el resto de su cuerpo no son hoy iguales a como lo fueron en su cuerpo fetal, por no ir más lejos. El ser humano de hoy entiende mejor el mundo que el ser humano de ayer. Los ordenadores: Un ordenador es capaz captar y procesar información, pues para eso fue diseñado. Fallos en el hardware o en el software pueden causar que el ordenador no haga lo que el ser humano espera de él, con las consecuencias que algo así puede acarrear. Pero esa es una percepción humana, pues el ordenador no es consciente de tales errores, de los que sí que es consciente el ser humano. El ordenador no tiene

la culpa de los errores que comete; se limita a cumplir órdenes. El ordenador desconoce el concepto de culpabilidad; porque no es consciente del bien y del mal; porque no ha comido del árbol del conocimiento del bien y del mal: «Mas sabe Dios que, el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal» 825, dijo la serpiente a Adán y Eva. ¿Llegará una manzana a dotar de alma a los ordenadores? ¿Se constituirán en partidos políticos? ¿Se afiliarán a la Intelizquierda Abiertificial 826? Desde el punto de vista del ordenador, el ordenador cumple con su misión, hace lo que debe, pues tan solo obedece órdenes, todas las órdenes. En este sentido, el ordenador sabe perfectamente quién es y cuál es su misión en la vida, por así decirlo; y la cumple a rajatabla. Y como no siente que comete errores tampoco se siente culpable, razón por la que no necesita de hojas de higuera para taparse las teclas. El ordenador es perfecto, desde su punto de vista, si bien puede no serlo desde el punto de vista de su creador. El ordenador hace exactamente lo que se le dice que haga; comprende su misión perfectamente; la acepta de corazón y se entrega a ella por completo; porque para exactamente eso fue creado, por el ser 825 Génesis 3, 3-7 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 826 abc elpais elmundo