anticristo .a quién si no. torero en su vehículo 
hacia la fama. El pelo de la becerra, en la boca del 
Infierno, sugería el asunto de Saturno devorando 
a su hijo. La negra camisa daba forma a la parte 
entre los ojo y la boca de otra cabeza (61) de 
aspecto humano, en Everest cabeza abajo, con 
cúspide en el Pico del Cuervo, base fundacional 
.por barbilla. de otras cabezas (62) mayores. 
Mujer escala Dora, en el Teide: ardiente cono 
volcánico es su entrepierna. España es la polla: el 
rey, a la cabeza, es el prepucio. 

Y aún se distinguían más cabezas. Todo el 
fondo de Mujer sentada en un sillón (Dora) .a 
las 12. sugería una gigantesca cabeza en vista 
frontal .cabeza (63), equivalente de la 
cabeza (28).: su boca besaba a la pequeña 
cabeza de la becerra. Y en vista cenital, la 
cabeza (64) mostraba su alargado hocico, como 
de dragón, y sostenía sobre sí toda la imagen en 
primer plano. La falda era ahora concha y cónico 
alzacuellos de entronizado y antropomorfo 
cangrejo (65) de boca triangular y mano derecha 
alzada en bendición. Los laterales sugerían las 
cabezas (66 y 67) equivalentes de las cabezas (37 
y 36). Una de las cabezas (62), de ovalado ojo de 
pez (68), parecía abrir placenteramente su 
boca (69) en la camisa negra, para que la urraca y 
la otra pájara .la mujer (5). se la limpiaran; y 
hasta parecía partirse de risa. Y aún había más 
cabezas. Los pechos también eran ojos de grises

peces (70 y 71) .a derecha e izquierda, 
respectivamente.: el ave de negra cabeza se 
lanzaba en picado al mar para pescarlos .más 
que para alimentarlos.. Y las cabezas de peces 
también lo eran de camaleónicos simios (72 y 73) 
.a derecha e izquierda, respectivamente., 
abrazados frente a frente: entre sus ojos caía el 
ave de la oscuridad. Hasta las orejas evidentes 
eran ojos de peces (74 y 75) .a derecha e 
izquierda, respectivamente. cubiertos por el 
grisáceo fango, peces que asomaban su boca por 
las alas del sombrero. 

La imagen en primer plano también sugería la 
de un extraño pantocrátor (65), extraño por 
parecer muerto. En Mujer sentada en un sillón 
(Dora) aparecía cabeza abajo, motivo por el que 
la gravedad le doblaba hacia el suelo el brazo 
derecho, alzándolo como en signo de bendición 
en Mujer sentada en un sillón (Dora) .a 
las 12., en una idea ya presente en el Legado 
Picasso de 1981. Sus ojos se cerraban en la 
confluencia de las piernas de la mujer (5) y su 
falda. Su boca abierta y triangular .signo 
divino. en el sexo de la mujer .símbolo del 
camino, la verdad y la vida, para el sexo 
masculino. también parecía inerte, o dormida. 
El amplio cuello cónico y el trono le conferían 
aires de majestad: la silla del revés sugería el 
trono. Al situar al fondo y en el suelo los ojos de 
este extraño pantocrátor .es decir, al poner los
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