superior, hasta la parte utilizada para dar forma a 
su cabeza (89). La parte superior de la cabeza (3) 
de mujer y de la cabeza (4) de hombre se unían 
para dar vida a la cabeza (89) de yegua; y las 
partes inferiores concebían la imagen del 
toro (88). La boca daba. Los ojos recibían. 

EL TORERO 

Pero la faena no había hecho más que empezar. 
A la suerte de varas le seguía la de banderillas, 
segundo de los castigos para el toro. En Estudio 
de composición para Guernica II .a las 3. 
R9E1.7203, es decir, en la cabeza (89) del equino 
vista patas arriba .ya muerto, o ya para morir., 
Picasso logró lo imposible al captar ese momento: 
un torero (90) goyesco se planta mayestático en el 
centro de la plaza y cita al toro .a mal le 
cita 7204. alzando sus brazos abiertos, exhibiendo 
las banderillas, marcadas con la fecha del castigo 
que cae del cielo; y hacia él se arranca furioso el 
toro (88); tras el torero se imaginan las tablas y 
los subalternos con sus capotes. El torero (90) 
parecía tener cabeza de simio, su zum en Estudio 
de composición para Guernica II .a las 3. 
R3E1. (en el toro (88) patas arriba), como 
cabeza (91) de mandril, de gesto sorprendido 
.con ojos (92) en los del equino (1)., de 

7203 google:[imágenes web] 

7204 2 Samuel 1, 1-16 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

expresión dominante .con ojos (93) en los 
cuernos del toro.… Y el torero (94) parecía 
tener cuerpo de cabeza de felino (95), su zum en 
Estudio de composición para Guernica II .a las 
3. R3E1., de ojos (96) triangulares en arnés. Y 
el torero (97) parecía tener cuerpo de conejo (98), 
sus ojos (99) en los sobacos, su zum en Estudio 
de composición para Guernica II .a las 3. 
R3E1., de ojos (100) ovalados en el vientre del 
equino (1). Y el conejo (98) también parecía 
canguro (101), por aquello del concurso de saltos 
y recortes. Y todas las cabezas sugeridas por el 
torero (88) parecían serlo de un torso (102) 
humano, como si fuesen bestias en el infierno de 
El jardín de las delicias, del Bosco. En ese 
infierno metía el toro su cabeza. 

La imagen y su reflejo también sugerían la 
suerte de matar: el estoque atravesaba como un 
rayo al toro, partiéndole por la mitad el corazón. 
El toro embestía con la furia de la pasión sexual; 
defendía el placer de la vida en El jardín de las 
delicias, de una vida que, por aferrarse al placer, 
se topaba con el sufrimiento y, finalmente, con la 
muerte a manos del todopoderoso torero. El 
toro (88) patas arriba .ya para morir. veía de 
cerca y cabeza abajo la cara de su verdugo. Y 
también lo veía cabeza arriba, cuando el 
torero (103), ahora de rostro humano .sus 
ojos (104) puntualmente abiertos en los del 
equino (1); sus ojos (105) lineales y cerrados en
29 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.google.es/search?q=PICASSO+%22ESTUDIO+DE+COMPOSICI%C3%93N+PARA+GUERNICA+II+-A+LAS+3.+R9E1-%22&tbm=isch http://www.google.es/search?q=PICASSO+%22ESTUDIO+DE+COMPOSICI%C3%93N+PARA+GUERNICA+II+-A+LAS+3.+R9E1-%22 http://www.biblegateway.com/passage/?search=2%20Samuel%201&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P7K.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ii-samuelis_lt.html#1 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=10&c=1 http://www.biblos.com/text/2_samuel/1-1.htm 4527 4465 4465 4527 4525 4527 4528 4525 4528 4525 4528 4528 4462 29 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4529 4529 4529 4529 4529 4529 4529 4529 4462 4529 4529 4525 4529 4525 4529 4529 4462 4529