la ventana; símbolo de muerte es el velar.: en la 
mitad superior, se revelaba. La dulzura que 
emanaba de este rostro prefiguraba el de la 
mujer (1) tendida a los pies del Guernica, su cara 
también velada, a primera vista. Y aun más 
fascinante era su pose de perfil izquierdo (66), 
por donde metía las narices. 

Tras el besamanos del toro (20) a la yegua (2), 
en Estudio de composición para Guernica II, la 
yegua (2) se daba la vuelta .ahora cabeza abajo 
a lomos del toro (24), cual equino equivalente al 
pequeño Pegaso a lomos del toro evidente, en 
Estudio de composición para Guernica II. y se 
tumbaba complacida .ahora como equino (1). 
entre los cuernos del toro .como metáfora del 
dejarse penetrar.. El pequeño Pegaso bajo el 
hocico de la cabeza (23) de toro, en Estudio de 
composición para Guernica II .a las 12., se 
correspondía, por su posición respecto de la 
cabeza (23) de toro, con el equino (1), que 
ocupaba ese lugar respecto de la cabeza (20) de 
toro, en la parte inferior de Estudio de 
composición para Guernica II, si bien variaba su 
pose. Además, y por la misma razón, el pequeño 
Pegaso que aparecía sobre el hocico de la cabeza 
(20) de toro también se correspondía con el 
equino (1), sobre el hocico de la cabeza (23) de 
toro, en la mitad superior de Estudio de 
composición para Guernica II .a las 12.. Al 
girar la obra, también giraban ellos, o se

transformaban el uno en el otro. El mundo del 
revés. Si el toro, en lugar de declarar la guerra a 
la yegua, le declarara su amor, ¿qué no haría la 
yegua por el toro?¿Puede haber mayor conquista? 
Si en Estudio de composición para Guernica II el 
equino (1) retorcía su cuerpo como lo hacía, 
también parecía hacerlo el cuerpo del toro (24), 
que si en Estudio de composición para Guernica 
II .a las 12. giraba hacia atrás su cabeza, sobre 
su cuerpo, en Estudio de composición para 
Guernica II más bien parecía girarla bajo su 
cuerpo, para el besamanos. Quizá por eso el 
equino (1) introdujera su cabeza en la mitad 
superior de Estudio de composición para 
Guernica II; porque la cabeza del toro (24) hacía 
lo propio desde la otra mitad. Y quizá por eso los 
trazos a la izquierda de la mitad inferior de 
Estudio de composición para Guernica II 
sugiriesen un cuello que se dirigía hacia la mitad 
superior, para indicar el tránsito de la cabeza a la 
otra mitad. Y quizá por eso el equino (2) 
careciera de cabeza evidente. 

En Estudio de composición para Guernica II 
también parecían establecerse relaciones 
sorprendentes entre los personajes humanos y los 
animales. La cabeza de mujer (3), junto a la 
cabeza de hombre (4), quedaba a un nivel 
ligeramente inferior a la cabeza (4) de hombre, y 
se introducía más en la mitad inferior: la cabeza 
de la yegua (1), junto a la cabeza del toro,
29 -2 -1 -1 +1 +1 +2 142 4491 4478 4463 4463 4478 4462 4478 4478 4462 4478 4478 4462 4478 29 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4462 4478 4462 4478 4463 4465 4465 4465 4462