
de Pegaso, hasta ponerle como a un toro, e incluso hacerle aullar cual lobo. Y con hocico de toro olisqueaba el bufón el irresistible trasero de la diablesa, en Estudio de composición para Guernica II .a las 9.: de este ano salía el bufón, y por este culo le daba el equino (1) al meter allí su cabeza. Y tras las máscara de mujer loba se escondía la mujer carnero, por su rizado peinado y sus embestidas .cabeza (57), con ojo derecho en el ángulo a la cola del toro, y ojo izquierdo y nariz en las manos y cuartos traseros del pequeño Pegaso, y boca apuntada un poco más abajo.; y al abrir su boca (58) en la línea divisoria mostraba su rostro mortal, de calavera. Y al hacer del pequeño Pegaso su hocico, parecía cabeza (59) de perra, sino de cerda. Y, entonces, se transformaba en mujer cocodrilo .cabeza (60), de perfil derecho, de ojo en las manos del pequeño Pegaso y boca abierta en la línea divisoria.. Y la mujer cocodrilo se transformaba en apocalíptica mujer del-fín .cabeza (61), de perfil derecho, con ojo en el del pequeño Pegaso y también en su morro, ojo (62).. Todas las cabezas se fundían en una sola, en un maravilloso retrato (63) de mujer, sus ojos en la grupa del equino y del toro .tanto cerrados (64) como abiertos (65)., su pequeña y sonriente boca en la escena en la ventana, su hombro izquierdo en la alargada línea horizontal sobre la fecha. La mitad inferior velaba su cara .allí asomaba la vela, por

la ventana; símbolo de muerte es el velar.: en la mitad superior, se revelaba. La dulzura que emanaba de este rostro prefiguraba el de la mujer (1) tendida a los pies del Guernica, su cara también velada, a primera vista. Y aun más fascinante era su pose de perfil izquierdo (66), por donde metía las narices. Tras el besamanos del toro (20) a la yegua (2), en Estudio de composición para Guernica II, la yegua (2) se daba la vuelta .ahora cabeza abajo a lomos del toro (24), cual equino equivalente al pequeño Pegaso a lomos del toro evidente, en Estudio de composición para Guernica II. y se tumbaba complacida .ahora como equino (1). entre los cuernos del toro .como metáfora del dejarse penetrar.. El pequeño Pegaso bajo el hocico de la cabeza (23) de toro, en Estudio de composición para Guernica II .a las 12., se correspondía, por su posición respecto de la cabeza (23) de toro, con el equino (1), que ocupaba ese lugar respecto de la cabeza (20) de toro, en la parte inferior de Estudio de composición para Guernica II, si bien variaba su pose. Además, y por la misma razón, el pequeño Pegaso que aparecía sobre el hocico de la cabeza (20) de toro también se correspondía con el equino (1), sobre el hocico de la cabeza (23) de toro, en la mitad superior de Estudio de composición para Guernica II .a las 12.. Al girar la obra, también giraban ellos, o se