
extendidas ancas. se postraban receptivas bajo la figura del toro, en posición de sumisión. Esa era su misión: caer a los pies del toro. El dibujo presentaba al toro y a la yegua como pareja, en la vida y en la muerte, como símbolos de una extraña relación de amor y odio, de atracción y repulsión, extendida a los humanos. El Pegaso, a lomos del toro, potenciaba esta relación imposible entre el toro y la yegua, amén de parecer también un símbolo del fruto de su unión. El arnés sobre el toro, y la situación del pequeño Pegaso, podrían indicar cierto sentimiento masculino de atadura, como si los hijos .considerados aquí más de la mujer que del hombre, pues adoptaban forma equina. fueran una carga para el hombre, más que alas de liberación. El Pegaso se convertiría así en símbolo de la infancia y de la libertad asociada a ese periodo de la vida. El cuerpo de la yegua bajo el toro invitaba a que el toro la montara. Quizá por eso, por desarrollar el asunto de montar, el pequeño Pegaso cabalgara al toro. Y quizá por eso el toro apareciera sujeto por el arnés, pues así, con el lenguaje, se podía sugerir el apareamiento, tanto como el fruto de la unión, el caballo, de montar. El toro montaba a la yegua; la montaba con la lengua .lingüísticamente; le daba placer con la conversación.. Picasso hacía explícita esta idea al convertir el arnés del toro en una femenina y sonriente boca abierta de la que surgía una lengua

bífida .cuartos delanteros del toro, y por eso paletillas, y por eso descomunales paletas de la mujer, por eso paleta, y algo puta, por su interés en los cuartos (habitaciones y dineros; chupasangre y chupacuartos); cabeza (3).. El cuerpo del toro completaba la mitad inferior de la cabeza de la mujer, su nariz, su barbilla y su cuello. La fusión con el toro transformaba las paletas en arma femenina .a imagen de los cuernos., en lengua viperina, en colmillos de vampiresa con pómulos espolvoreados de Pegaso. La mujer paleta embestía como un toro. La Eva del Génesis, paleta por desobedecer a Dios, paleta por no saber distinguir entre el bien y el mal, clavaba sus paletas en la manzana del pecado. Picasso dibujó la cabeza (3) de mujer utilizando no solo la escena en la mitad inferior de la obra, sino también la escena en la mitad superior. Y tras la cabeza de mujer dibujó una cabeza de hombre .cabeza (4)., sin espacio entre ambas. El hombre miraba a la mujer por encima del hombro. La mujer sostenía con su hombro la cabeza del hombre que miraba por la casa. Entre ambos, fundida con la cabeza de su madre, aparecía la cabeza (5) del hijo de ambos .o hijo de su madre, por heredar solo los rasgos de su madre., con los ojos de su madre y boca de pequeño Pegaso. El pequeño Pegaso sugería un segundo hijo, recién nacido, cuando la cabeza del hijo lo era del cuerpo equino (2), sugiriendo