
indestructibilidad, de cabeza de toro cemental .con semen (genes) de cemento., de cabeza de divino constructor 7106, impasible ante un obrero parado, tirado en la cuneta, cual cabeza de ganado .por lo ganado.. Y la cabeza se giraba hacia su derecha, con un par de narices, una de la polla .cabeza (54)., la otra con un par de cojones .cabeza (55)., los del toro, para mirar hacia el equino. Y al contemplar el sufrimiento del equino, se entristecía; y cerraba sus ojos en el rabo del toro .cabeza (56).; y lloraba lágrimas de amor, como huevos .los del toro., con el lagrimal en el culo. 7106 Lucas 6, 48 vatican:[vatican latín] latinvulgate biblos Pero las ventanas también sugerían las fosas nasales de una gigantesca cabeza animal y viva, de ojo derecho en el candil .abierto en la llama, cabeza (57); cerrado en la base, cabeza (58). y boca a ras del suelo. El ojo izquierdo, cerrado para no ver, cerrado de dolor y de tristeza, se sugería con una línea, la del tejado de la derecha. Por su hocico y aspecto contenido, la cabeza parecía reflejo de la del toro, más que de la del caballo. De esta forma, las cabezas (15 y 57) se erigían en símbolos de la Muerte y del Infierno, por serlo del hombre muerto y del toro: ambos contemplaban la agonía del equino, convertido así en símbolo de la vida, que antes de morir, y no sin sufrimiento, generaba nueva vida. La ventana

central, de la que emergía la mujer del candil, ventana que en Estudio de composición para Guernica I sugería un ojo izquierdo, simbolizaba ahora el ojo de la conciencia de ambas cabezas (15 y 57). La gigantesca cabeza (57) animal, tan triste y dolida como cercana a la del soldado, parecía prefigurar la cabeza de la yegua en Estudio de composición para Guernica V, así de triste y dolida en su contemplación de la cabeza del hombre en el suelo. Y el triste ojo derecho (57) se transformaba en furioso ojo izquierdo (59) cuando la cabeza se giraba hacia su derecha para mirar con severidad al toro, si no al equino y a su cría. FOTOGRAFÍA Todo Estudio de composición para Guernica I parecía replicar la cabeza del personaje asomado a la ventana: su boca ampliada contaba exactamente lo que veían sus ojos, en honor a la verdad. Curioso efecto el del zum. Todo un alegato a la verdad, a la imparcialidad, la que debían de tener y no tenían los medios informativos. Aplíquense el zum y lo verán: periodistas de ojos sellados con grapas verán, y sus labios sellados con grapas hablarán. Servicios informativos, o más bien retretes informativos, que, para confundir, confunden la imparcialidad con la juventud, divina ignorancia, que se va, o se quiere ir, pero no la dejan los que funden, para