El mal surge de la imperfecta capacidad de 
percepción del ser humano, de su incorrecta 
percepción del bien, de su percepción egoísta de 
la existencia, de su apego al mundo terrenal, 
males de los que solo la mente, usada como Dios 
manda, puede liberarle, y con ello elevarle a los 
cielos. Lo que el ser humano percibe como malo 
lo es tan solo en su imaginación, desde su 
imperfecto punto de vista, el mismo e imperfecto 
punto de vista que le lleva a malinterpretar una 
imagen evidente, o a tomar por garabato una obra 
maestra, o a creer que es bacía el yelmo de 
Mambrino, o a sentirse centro del universo y 
pretender que el mundo gire en torno a él, en 
lugar de ser él quien gire en torno al mundo. Su 
imperfecta percepción no le permite al ser 
humano comprender la perfección divina. Por eso, 
un Dios imperfecto .desde el punto de vista de 
la percepción humana 6291. no se contradice con 
un Dios perfecto .tal y como se percibiría si la 
percepción humana fuese perfecta.. Con el 
tiempo, los humanos mejorarán en su capacidad 
de percepción física y metafísica, acercándose 
cada vez más a ese ideal del bien llamado Dios, 
con quien se habla haciendo el bien, más que 
rezando o articulando metafísicos discursos: haz 
el bien y no mires a quién. Con el tiempo, esos 
que se dicen de derechas y esos que se dicen de 

6291 Romanos 3, 5 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

izquierdas acercarán posturas, tras darse cuenta 
de sus errores y de los aciertos ajenos, pues es 
característico de la derecha creer en lo 
sobrenatural, que sitúan en otra dimensión, 
complementaria a la dimensión natural, mientras 
que es característico de la izquierda creer solo en 
lo natural, y negar cualquier otra dimensión, 
negando con ello lo divino, de existencia 
sobrenatural. Y cierto es que ambos aciertan, en 
la parte que les toca, al tiempo que se equivocan 
en la otra parte; porque, aquello que la derecha 
llama «sobrenatural», existe, al contrario de lo 
que cree la izquierda, si bien, y al contrario de lo 
que cree la derecha, no existe en otra dimensión, 
pues la dimensión natural y la dimensión 
sobrenatural son la misma dimensión, y su 
división en dos no es sino fruto de la limitada 
comprensión del ser humano. De las leyes 
fundamentales que gobiernan la naturaleza 
.conocidas o por conocer, e incluso 
incognoscibles., a su nivel más elemental, se 
derivan otras, a más alto nivel, resultado de la 
combinación de todo cuanto existe: de ahí nacen 
las leyes que gobiernan el cuerpo y el alma, 
distintas percepciones de una misma realidad 6292. 
Y entre ellas está la ley de Dios, la ley que Dios 

6292 jw
29 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=romanos%203&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PXM.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_epist-romanos_lt.html#3 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=6&c=3 http://biblos.com/text/romans/3-5.htm 29 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1101989234?q=Seol&p=par