
de sus alas y ancas financieras, hecha un puzle huyendo de su infernal trono, disociada en doble personalidad, ahora pájara, ahora rana, enfrentadas las dos en final paralímpica a patadas y taconazos por el balón de la vista con el que meten sus falsos goles ante las narices del árbitro con cráneo de equi[s]no, frente a la figura hueca, pájara y rana, árbitro del pito reo, del pito de la rana reo, y del culo de la pájara reo, que si a la primera se la chupa, a la segunda se lo besa, igual que al lord de los olímpicos recortes, menudo pájaro, con bigotes y patillas, pito de la ley, que besa Judas…
