
pero en una cabeza de distinto aspecto. Una cabeza risueña con cuernos de toro y de rabo de toro, camuflada en mitad de una trágica escena, no parecía ser de fiar. El ojo derecho en el culo levantaba aún más sospechas. La cabeza parecía ser la de un traidor, Judas, en el contexto cristiano. En el contexto de la Guerra Civil, y a tenor de Sueño y mentira de Franco I 5954, estas cabezas simbolizarían la de Franco, representado en este último caso como cangrejo, por aquello del caminar hacia atrás en la historia. Franco se ponía al toro .piel de España. por montera: la yegua parturienta sugeriría, como símbolo lingüístico, la madre que lo parió, el Estado; el toro, de casta militar, simbolizaría al Ejército. El cuerpo redondo de la yegua sugería una moneda, una de los treinta denarios que Judas recibió por delatar a Jesús. La llaga y boca era bolsillo que se tragaba las monedas, de ahí el aspecto de la cara: el dinero vuela. El ojo derecho de Judas, en el ojo del culo de la yegua, y el aspecto de moneda remitían al culo que defecaba monedas en el panel derecho de El jardín de las delicias. 5954 Sueño y mentira de Franco I (viernes 8 de enero de 1937; aguafuerte y aguatinta al azúcar sobre papel; imagen: 31 cm × 42 cm, soporte: 38,8 cm × 57 cm, serie: Bloch 297), de Pablo Ruiz Picasso, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (DE00109), Madrid. museoreinasofia:[1 2] google:[imágenes web] #ahsLPS wiki google:[portada:[imágenes web] poema:[imágenes web]]

El ojo izquierdo de la cabeza de Judas se salía de su órbita, irrumpiendo en forma de cuello y cabeza de la yegua, atraído por el resplandor del oro, el del candil que iluminaba al iluminado .cabeza (20).. La cola de la yegua hacía de ceja derecha; y la crin, de ceja izquierda. Resultaba sorprendente comprobar cómo este ojo desorbitado, que llegaba hasta la cabeza de la yegua para mirar el candil, proyectaba su simbolismo .el de ojo desorbitado. en otro ojo, situado en el candil, ojo que también podía asociarse a un nuevo fotograma de la cabeza de la yegua, y que tanto parecía desorbitado .por estar fuera del cuerpo evidente de la yegua. como no estarlo .por aparecer donde debía, respecto de la boca de la yegua.. En este sentido, se podía decir que la yegua tenía dos cabezas. Una de ellas .cabeza (21). contemplaba desde arriba y con pavor la trágica escena: su ojo derecho, desorbitado en la llama del candil, situado en la vertical de la herida de la que nacía el pequeño Pegaso, miraba con dolor hacia abajo, hacia el soldado en el suelo. La cabeza evidente sugería el segundo fotograma, en el que el equino clamaba al cielo su dolor por lo contemplado en el primero. Este ojo desorbitado en el candil parecía también simbolizar el ojo de la conciencia, e incluso un ojo divino, un ojo de luz, un ojo de verdad, uno ojo que todo lo ve: «El candil del cuerpo es el ojo: así que si tu ojo fuere sincero,