
LAS HILANDERAS (H. 1567), DE VELÁZQUEZ Los comentarios de Marianne en el Museo del Prado, sus comentarios sobre Las hilanderas, y también sobre Las meninas, encajaban en este contexto como anillo al dedo. Decía Marianne que de la cabeza de cada una de las cinco hilanderas en primer plano brotaba una hebra de imaginación que, como el hilo de seda de una araña, se proyectaba en línea recta sobre el tapiz del fondo, pasando antes por la cabeza de su personaje mitológico homólogo, en segundo plano. Las cinco hebras confluían en un mismo punto del tapiz para simbolizar que todas ellas formaban el hilo que lo tejía. Las cinco hebras, rectas y tensas, eran también símbolo de un pentagrama y de las cuerdas de un instrumento sobre el que la imaginación de las hilanderas entretejía la partitura visual del tapiz. Cada una de ellas contribuía con su hebra a crear el hilo con el que constantemente se tejía el tapiz y telaraña de la historia. Las hilanderas eran como Nornas 5918 tejedoras del destino. La rueda de hilar era el tiempo. El presente se proyectaba en el pasado. 5918 wiki Marianne decía que, con Las hilanderas, Velázquez quiso rendir un homenaje al continente europeo, a su pintura, a sus tapices, y también a su historia y a su música, ambas de origen griego. Y lo hizo a través de símbolos. Para referirse a la

historia del continente utilizó el tapiz, que narraba un episodio de la historia de Europa. Y para honrar a la música se remontó a Grecia, a la escala musical lidia, al origen del sistema de escalas europeo, y escogió como símbolos los cuatro peldaños superiores y visibles de la escalera, y el instrumento musical en segundo plano, y la fábula de Aracne 5919, que era lidia, además de experta tejedora de tapices y muy osada, pues se atrevió a retar a Atenea a que tejiera un tapiz que superase en hermosura al suyo, osadía por la que Atenea la convirtió en araña. El pasado se proyectaba en el presente. La condena de Atenea sobre Aracne .escena que aparecía en segundo plano. se transmitía por herencia hasta el presente, hasta el primer plano, donde la gobernanta ignoraba y empequeñecía con su desdén a la aprendiza. Y la aprendiza, decaída la luz de su espíritu, abatida y con el ánimo por los suelos, se reconocía heredera de la maldición de Aracne, y se sentía condenada a las labores más sufridas, como limpiar y cardar la lana que a sus pies se extendía como telaraña de la que ella misma era presa; y se sabía condenada a ser araña en un rincón, a ser hebra relegada del tapiz, a ser cuerda prescindible del instrumento. Picasso parecía tirar del hilo de Velázquez, que a su vez tiró del ovillo de Ovidio y sus 5919 wiki