estática, mientras que la obra plana nacía a la vida, 
al movimiento y a la tridimensionalidad. Picasso 
reforzó la simetría especular pintándoles a la 
mujer y al pintor los mismos miembros y en 
similar orientación: la mano derecha, visible, 
sujetaba pelos en ambos casos, de la cabeza y del 
pincel, respectivamente; el brazo derecho se 
omitía; el brazo izquierdo aparecía flexionado; las 
cabezas miraban hacia su izquierda; los cuerpos 
estaban desnudos. 

Al girar la obra ciento ochenta grados, en 
Pintor ante su cuadro .a las 12., el brazo del 
pintor se transformaba en pierna (46), de cuya 
entrepierna surgía el pincel .herramienta 
creativa (47); bicha hecha cobra (48), el pincel en 
su boca., cerrándose así el simbolismo anterior. 
También podía tomarse como pesado y colgante 
sexo (49) la cabeza del pintor .con más razón.. 
Y también podía tomarse la pierna como pierna 
femenina en cuya entrepierna hundía su 
meticulosa vista y narices una cabeza (50) 
masculina con ojo y boca en la mano y boca del 
pintor, respectivamente. Artista pariendo su obra; 
inspeccionando los orígenes de la creación. Obra 
inspeccionando sus orígenes. ¿Qué, si no, es el 
ser humano, obra maestra de Dios? Los pechos de 
la mujer eran ojos, y su barbilla y cuello eran 
boca, y su pelo era densa barba de una masculina 
cabeza (51) profética.

La mujer también parecía simbolizar a 
Atenea 5916, diosa griega de las artes y de la 
sabiduría: su cabeza, sobre las cabezas reflejadas 
del pintor, simbolizaría la conciencia del artista, 
reflejada en su obra, conciencia de cuyo juicio no 
podía escapar. De ahí que la mujer en el lienzo 
mirase atentamente hacia su izquierda: Atenea 
contemplaba la creación del artista a través de la 
recreación que los reflejos del propio artista 
hacían del propio artista. La obra era reflejo del 
artista, el espejo en el que se miraba su alma, la 
ventana a la que se asomaba para contemplar la 
obra del Creador. Y viceversa: el artista era 
reflejo de su obra; era la obra la que daba sentido 
al artista; era por su obra por lo que había que 
juzgar al artista. El presente miraba hacia el 
pasado. La realidad se fundía con el mito. El 
pintor se devanaba los sesos; la mujer del lienzo, 
sus cabellos. La mujer tiraba del ovillo de sus 
cabellos para hilar las hebras en un gesto que 
remitía a Las hilanderas 5917, de Velázquez. 

5916 wiki 

5917 La fábula de Aracne, o Las Hilanderas (hacia 1657; óleo 
sobre lienzo; 220 cm × 127 cm), de Diego Rodríguez de Silva y 
Velázquez (Sevilla, 1599 R Madrid, 1660), Museo Nacional del 
Prado (P01173), Madrid. 

museodelprado:[obra Velázquez] wiki:[1 2]
28 -2 -1 -1 +1 +1 +2 4020 4020 4020 4020 4020 4020 28 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Atenea http://www.museodelprado.es/ https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/las-hilanderas-o-la-fabula-de-aracne/3d8e510d-2acf-4efb-af0c-8ffd665acd8d https://www.museodelprado.es/coleccion/artista/velazquez-diego-rodriguez-de-silva-y/434337e9-77e4-4597-a962-ef47304d930d http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=La_f%C3%A1bula_de_Aracn%C3%A9 http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Minerva