búsqueda, la del discípulo que habría de sucederle. 
Un día, allá por el siglo V antes de Cristo, 
estando Buda sentado en silencio frente a sus 
discípulos, sobre la hierba del pico del Buitre, 
extendió su mano y su mirada hacia una flor que 
había junto a él. De inmediato, todos sus 
discípulos dirigieron su mirada hacia la flor. 
Cuando Buda dejó de señalarla y retomó su 
posición original, los discípulos volvieron a mirar 
a Buda esperando escuchar de él el sermón que 
ilustraría aquel gesto. Pero Buda no dijo ni una 
sola palabra, y así permaneció, en silencio, 
mientras sus discípulos esperaban a que 
comenzara el discurso: «El Maestro debe de estar 
meditando su sermón», pensaron. Con caras de 
profundo respeto, todos se mantuvieron en 
silencio a la espera de las palabras que había de 
pronunciar su Maestro. Fue entonces cuando, tras 
un momento de reflexión, uno de sus discípulos, 
de nombre Kasho, comprendió que Buda no iba a 
pronunciar ningún sermón, porque la enseñanza 
ya se había producido; y en aquel instante, Kasho 
sonrió. Al verle sonreír, Buda supo de inmediato 
que Kasho era el discípulo elegido, pues su 
sonrisa era la prueba de que había comprendido la 
enseñanza. Fue entonces cuando Buda rompió su 
silencio y dijo: «Yo soy el ojo que todo lo ve, soy 
la mente que todo lo siente, soy la forma que no 
tiene forma, soy la puerta hacia la suprarrealidad, 
la que existe más allá de la palabra. Todo este

legado te doy a ti, gran Kasho, Pi Kasho». 
Ciertamente, la muerte es una puerta hacia un 
nuevo mundo. 

Fue la flor del Guernica la que Buda mostró a 
todos sus discípulos. Picasso .Pi Kasho. 
entendió el doble mensaje que escondía la 
enseñanza de Buda. Si Buda no explicó el 
significado de su obra fue para hacer reflexionar a 
sus discípulos. Solo así podría descubrir quién de 
entre todos ellos estaba preparado para 
convertirse en su sucesor y Maestro. Buda sabía 
que sólo aquel que descubriera el significado de 
su gesto a través de la reflexión .y no de su 
palabra. estaría preparado para ocupar el lugar 
que le corresponde a un Maestro, pues es 
discípulo quien sólo encuentra la enseñanza en las 
palabras del Maestro, y es Maestro quien sólo 
espera recibirla de su propia reflexión 5860. Y si 
Buda extendió su mano hacia la flor, fue para 
dirigir la atención de sus discípulos hacia un ser 
vivo indefenso al que había que tratar de no 
infringir sufrimientos, como a cualquier otro ser 
vivo: por eso Buda no arrancó la flor, sino tan 
sólo señaló hacia ella 5861. 

5860 Juan 5, 34 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Lucas 11, 13 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

5861 google 

Mateo 23, 38-39 vatican:[español latín] latinvulgate biblos
28 -2 -1 -1 +1 +1 +2 28 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan%205&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PWB.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-ioannem_lt.html#5 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=4&c=5 http://biblos.com/text/john/5-34.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Lucas%2011&version=RVR1960 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PVT.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-lucam_lt.html#11 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=3&c=11 http://biblos.com/text/luke/11-13.htm http://www.google.es/search?q=bot%C3%ADn%3A+olivo+milenario http://www.biblegateway.com/passage/?search=mateo%2023&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUX.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#23 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=23 http://www.biblos.com/text/matthew/23-8.htm