reunir las partes y a través de un rito sagrado 
consiguió devolverle la vida eterna a Osiris. 
Después de que sucesivas reencarnaciones de Set 
descuartizaran el Legado Picasso de 1981 y 
esparcieran y ocultaran sus restos por el mundo, o 
en sótanos inexpugnables, por fin había llegado el 
momento de reunir todas las partes y realizar el 
rito sagrado de la interpretación que le devolvería 
a la divina obra su vida eterna, cual patito feo 
transformado en cisne, o Cenicienta en princesa. 

Un ternero hambriento, hijo de la vaca sagrada, 
apretaba con su boca los pezones de la ubre de su 
madre .pechos de la mujer; ubre en la portería, 
bajo el vientre, cuerpo (191).. La lanza infernal 
llegaba para clavarse en la ubre, y también en el 
hocico y en la boca del ternero. La cabeza de la 
madre se acercaba a la de su hijo, como para 
consolarle y lamerle la herida. Esta escena, entre 
la vaca y su ternero, imitaba la escena de la mujer 
con su niño, lo que permitía establecer un 
paralelismo entre la vaca y la mujer, por una parte, 
y el ternero y el niño, por otra. Siguiendo este 
paralelismo, y teniendo en cuenta que el niño 
tenía sus ojos cerrados y la mujer los tenía 
abiertos, y teniendo en cuenta que la cabeza de la 
mujer era mayor que la del niño, entonces, la 
cabeza del ternero se podía asociar con aquella 
sugerida con la portería, los ojos cerrados en los 
negros trazos horizontales bajo los palos .aquí 
en lo alto: la cabeza (192) mamaba de la corona

.símbolo del rey.; la cabeza (193) mamaba del 
otro pecho, en niño muerto .símbolo de la 
República, y de su presidente.. La cabeza de la 
vaca quedaría a la izquierda, su fosa nasal 
derecha en el gran círculo negro, su boca abierta, 
su lengua en la bala, lamiendo a su 
cría .cabeza (194)., o, más cercana, con su ojo 
derecho en el gran círculo negro, su boca roja 
abierta y su hocico compartido con su cría 
.cabeza (195).. La vaca descendía su cabeza, 
la giraba hacia atrás y la aproximaba a la de su 
ternero, que mamaba de la ubre. Vaca y ternero 
también sugerían otras poses en función de a qué 
cuerpo .al de la vaca o al del ternero. se 
asociaran los dos edificios, juntos o por separado; 
todas las combinaciones eran válidas visualmente. 
Y también era posible suponer que ambas cabezas 
eran dos fotogramas de una misma secuencia, la 
del ternero mamando de la ubre de su madre. 
Pero, sin duda, la interpretación más sorprendente, 
por seguir la línea del Tao, era aquella que 
lograba unir en una sola imagen dos extremos 
opuestos, irreconciliables en apariencia, no 
susceptibles a priori de ser representados con una 
misma imagen: la boca en bala transformaba a la 
vaca en oveja .en oveja que bala, bocado que 
pierde; en oveja que bala perdida; bala que bala 
perdida 5741., y, al ternero sacrificado, en cordero, 

5741 Mateo 10, 6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos
27 -2 -1 -1 +1 +1 +2 3834 3834 27 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo%2010&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PUK.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-matthaeum_lt.html#10 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=1&c=10 http://biblos.com/text/matthew/10-6.htm 3835 3835 3835