situada en la otra pared contigua al altar mayor, a 
la izquierda. La puerta pintada está entreabierta. 
Tras ella asoma un monje. Las cuatro virtudes y 
sus reflejos sugieren así el número ocho que 
vertebra la estancia. El ocho se forma con el tres 
y su reflejo .y el tres es símbolo del triángulo., 
o con la eme .de Madre. y su reflejo, o con la 
Omega .doble uve. y su reflejo. La joya de la 
capilla es un busto triangular de San Saturio 
.con sus reliquias.. El busto preside el retablo 
del presbiterio. Le corona un nimbo áureo, 
radiante como el Sol, símbolo de santidad y de 
sabiduría, y de la santidad de la sabiduría. El 
arcángel San Miguel, flanqueado por las cuatro 
virtudes cardinales, triunfa sobre el mal .y la 
oscuridad. en el cenit del retablo, en lo alto del 
arco de medio punto símbolo del Sol naciente 
.el presbiterio de la ermita de San Bartolomé es 
de planta semicircular.. La escena parece 
reinterpretar el Juicio Final. En este sentido, las 
cuatro virtudes cardinales serían reflejo de los 
cuatro jinetes del Apocalipsis. Las cuatro virtudes 
también son ojos y oídos de una divina cabeza 
que tiene por boca el retablo y por lengua la de 
San Saturio. La profusión de mitologías en la 
capilla, donde se hace mención explícita a la 
mitología griega, romana y cristiana, unido al 
marcado humanismo con que todas ellas se tratan, 
permite intuir que los símbolos también remiten a 
otras mitologías orientales, procedentes de Egipto

o de la India. Es más, la capilla sorprende por su 
curiosa fusión de humanismo y religión: la puerta 
real de la capilla parece asociarse al altar mayor y 
al humanismo, mientras que la puerta irreal .la 
puerta pintada en la pared; la puerta reflejo de la 
puerta real, y por ello imposible de traspasar. se 
asocia a un altar menor .que tiene por retablo 
una Piedad. y al cristianismo: quizá por eso 
aparezca el monje pintado tras la puerta irreal y 
entreabierta. Los dos altares se disponen en 
paredes perpendiculares del octógono, uno a las 
doce, el otro a las tres. Cada puerta queda a la 
izquierda de su altar .según se mira., en la 
pared contigua del octógono. Con esta 
composición, el arquitecto y el pintor .al frente 
del resto de artesanos. parecen sugerir los dos 
ejes de coordenadas .humano y místico. que 
determinan el plano de la existencia humana. La 
puerta pintada, asociada al el eje místico, sugiere 
que el eje es un espejo, lo que a su vez sugiere 
que el otro eje también lo es. De esta forma, al 
entrar en la capilla, el templario lograría 
encontrarse con sus tres reflejos, es decir, con la 
proyección externa del hombre virtuoso, del 
monje y del Cristo que el templario llevaría 
dentro de sí. Esta tétrada resuena en número con 
las virtudes cardinales, y con el canecillo de 
cuatro cabezas de la ermita de San Bartolomé. El 
hombre, al unirse a sus reflejos, alcanza la 
plenitud de su ser y adquiere conciencia plena de
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