miraba compasiva hacia abajo, hacia su amado, 
hacia el hombre descuartizado en el suelo; y en 
un segundo se alzaba para mirar amenazante 
hacia el toro e incluso proferir algún improperio, 
combinando su boca con su pensamiento. Todo 
trazo en el Guernica tenía su razón de ser. Todo 
trazo en el Legado Picasso de 1981 tenía su razón 
de ser. Entre la cabeza del león (135) y la cabeza 
de la mujer (1) tendida en el suelo del Guernica 
se acurrucaba un ave (142), como dormida, 
orientada de perfil izquierdo hacia la cabeza del 
hombre en el suelo, la negra punta de su pico en 
el ojo izquierdo del león (135), sobre su buche, la 
parte más adelantada de su vientre situada en el 
decapitado cuello del hombre. La mujer (1) 
descansaba su barbilla .y mejilla derecha. en 
la espalda del ave (142), viva almohada de 
plumas. Y el ave (142) se acurrucaba contra la 
mejilla izquierda del león (135). Y al alzar la 
mirada parecía que la cabeza de la mujer (1), la 
del ave y la del león se alzaban en la del caballo, 
ave y toro evidentes. Y el ave evidente lloraba la 
muerte de su cría (142), falsa cría de cuco .de 
ahí la diferencia de tamaños., lo que a su vez 
apuntaba a que la madre real del cuco era el 
ave (39) .con ojo izquierdo en la lámpara y pico 
en la mesa., tan poco evidente a primera vista 
como su cría. La imagen sugería interpretaciones 
políticas, e incluso familiares, de hijos ilegítimos, 
o mochuelos no deseados.

Los ojos de la mujer en Madre con niño muerto 
IV también sugerían otras interpretaciones. Cada 
ojo podría estar representando al mismo tiempo a 
un hombre, a una mujer y al fruto de su unión. Un 
ojo derecho, un ojo izquierdo, dos familias: una 
de derechas, la otra de izquierdas, ambas 
enfrentadas, cada cual mirando hacia su lado, las 
dos transformadas en ojos de una cabeza símbolo 
de España. Duele ver cómo la guerra penetra y 
desgarra a un país dividido, enfermizo, 
enfrentado a sí mismo; da incluso asco, y hasta 
ganas de vomitar en el retrete. ¿En qué se 
convierte un país en guerra, sino en eso, en un 
retrete? La cabeza de la mujer era el retrete; y su 
pelo, el papel .o paño. de esparto .es-parto; 
de Es[paña] parto., que martiriza tanto como el 
inmenso supositorio de la guerra, que se baña en 
sangre al penetrar y desgarrar la vida de los 
inocentes. La mano alzada de la mujer potenciaba 
este simbolismo. 

Las cejas de la mujer, abiertas y receptivas al 
hombre simbolizado en el ojo inferior, se 
contraponían a los orificios de la nariz, cerrados 
al hombre simbolizado en el otro ojo; la 
contraposición diferenciaba a las dos familias. 
Las cejas, por su similitud fonética con el verbo 
cejar, sugerían el retroceso de la guerra. 

Cuando Picasso pintó esta obra ya tenía dos 
hijos, de dos mujeres distintas. Al analizar el 
simbolismo de los ojos, también habría que tener
26 -2 -1 -1 +1 +1 +2 3713 142 3714 3713 142 3714 3714 3713 142 3714 2084 26 -2 -1 -1 +1 +1 +2