
El ser humano, tan falto de esperanza como está, se aferra a las religiones como a un clavo ardiendo, por no tener otro sitio adonde asirse. Y las religiones, que lo saben, en una mezcla de misericordia y egoísmo, enfrían algo el clavo con el fin de no hacer demasiado dolorosa la travesía y evitar que los fieles se les suelten, o se asgan a otro clavo más llevadero; porque aquellos que se sueltan caen al abismo, donde espera el infierno del mercado con sus fauces bien abiertas las veinticuatro horas del día. ¿Qué insensato se agarraría a sí mismo, en su caída, pensando que así puede salvarse? ¿Qué insensato se agarraría a quienes caen aún más rápido que él? El ser humano, en caída libre desde el día en que nació, incapaz de comportarse como sabe que debe, busca desesperadamente un salvador, un guía espiritual, un astro celestial en torno al que orbitar su meteórica existencia, un divino puerto al que amarrar el barco de su alma a la deriva 608. Y llama «Dios» a ese guía, a ese astro, a ese puerto. Y así, cada religión construye su propio planeta, que gira en torno a sí mismo y orbita alrededor de su astro «Dios», foco hacia el que orienta su espíritu. Y así, cada familia de religiones se transforma en un divino sistema planetario 609, de una estrella 608 youtube rtve wiki laprovincia canarias7 elmundo laprovincia wiki 609 wiki

.si son monoteístas., o de varias .si son politeístas.. Y todos los divinos sistemas planetarios coexisten en el divino universo; y giran en torno a sí mismos; y orbitan en torno a un centro común, único y verdadero Dios omnipotente, omnipresente y omnisciente, de quien todo surge y a quien todo vuelve; porque Dios es la Palabra 610: todo surge de su boca; todo a su oído vuelve 611. Desde allí, desde ese centro universal, fuente de eterna esperanza, mana la voz que a todos llama para que hacia Él se orienten en cuerpo y alma. Pero el egoísmo implícito en las religiones .que viven de fomentar a su particular dios. las ciega y no les deja ver ese centro; y aunque lo vieran no lo admitirían, pues no querrían renunciar a sus dogmas, por el descrédito que algo así les supondría, y por la correspondiente pérdida de tajada en el pastel de humanidad que les sirve de alimento 612. Sin embargo, más pronto que tarde, tendrán que hacerlo; y será para bien, pues es ley de vida 613. Y 610 Juan 1, 1 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 611 «de quien todo surge […] todo a su oído vuelve» fue escrito el 24 de enero de 2014. Justo al terminar de escribir la frase, a eso de las 11:30 de la mañana, explotó con gran estruendo un petardo en la calle; y causó gran temor en quienes lo oyeron, si bien no tardó en volver la paz. 612 franciscanos abc elpais larazon vatican 613 «El hombre […] es ley de vida» aparece por primera vez en un backup fechado el 22 de abril de 2011. La versión final incorpora algunos cambios de edición.