subvenciones caen en las hoy insalubres aguas del 
río, pirañas que de buena gana devorarán al artista 
si osa cruzar por sus dominios. Alimentar de 
forma indiscriminada a las pirañas, alimentarlas 
con dinero público, e incluso con carne y sangre 
humanas, no es, por tanto, fomentar las Bellas 
Artes, sino todo lo contrario: al reclamo acudirán 
más, muchas más, y entre todas taponarán el río, 
evitando así que el talento, en su camino hacia el 
éxito, consiga cruzarlo, condenándole así a morir 
devorado por la irracionalidad animal más 
envidiosa y egoísta. Déjese de echar carnaza al 
río y pronto desaparecerán las pirañas, y con ello 
se depurarán las aguas y se restablecerá el lógico 
equilibrio ecológico. 

El arte, cuando alcanza categoría universal 
.como la ciencia., cohesiona y engrandece a 
los seres humanos, y proyecta y materializa en el 
espacio-tiempo el alma que todos compartimos. 
¿Debe destinarse una mínima partida de dinero 
público a la creación, a la conservación y a la 
difusión de las Bellas Artes? Por supuesto que sí, 
pero utilizando el bendito sentido común: sólo 
para financiar un reducido número de proyectos 
en los que intervengan quienes con diferencia 
destaquen en sus respectivas categorías, y 
siempre pensando en el bien común. Y a quien 
exprese su pena por quedar fuera del reparto 
muéstresele como consuelo, y a modo de ejemplo, 
una extensa lista que enumere a todos aquellos

que, sin recibir una sola moneda del erario 
público, consiguieron crear, conservar o difundir 
el arte al más alto nivel 5533. Sirvan también de 
ejemplo estos últimos a los primeros. 

5533 abc 

5534 #ahsLPA21c1 

En Madre con niño muerto en escalera II, 
Picasso parecía profundizar en el asunto de la 
evolución; y de qué manera. Toda la obra daba 
vida .o muerte. a una gigantesca cabeza de 
simio (1) 5534: el pecho izquierdo de la mujer y la 
cabeza del niño en primer plano hacían de fosas 
nasales; los peldaños inferiores daban forma a la 
boca; y había múltiples pares de ojos, unos 
cerrados, otros abiertos. La expresión del simio 
variaba en función del ojo al cual se mirara. La 
explosión combinatoria generaba secuencias 
fascinantes. El peldaño bajo el que la mujer 
introducía su brazo derecho .el segundo peldaño 
empezando por arriba., y los dos huecos de la 
escalera asociados a este peldaño, daban forma a 
un ojo (2) derecho cerrado. Otro candidato a 
ojo (3) derecho cerrado era el peldaño que 
impactaba en el cuello de la mujer, peldaño 
situado en la parte inferior del párpado del primer 
ojo (2) derecho cerrado. La larga línea horizontal 
y ligeramente inclinada que Picasso pintó a la 
derecha, bajo el tercio superior de la imagen, 
justo bajo la cabeza .cabeza abajo. de la mujer,
26 -2 -1 -1 +1 +1 +2 26 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http:/www.abc.es/20091027/cultura-/medalla-bellas-artes-200910271034.html https://twitter.com/search?q=%23ahsLPA21c1&src=hash 3659 3659 3659 3659