cuerpo tan hinchado. El triste elefante cargaba a 
sus espaldas, escaleras arriba, con el elefantito, 
quizá muerto, de ahí la tristeza de su progenitor. 
Y también cabía una interpretación opuesta. Un 
elefante hacía el esfuerzo mientras el otro, el del 
cuerpo religioso, se dejaba llevar. Un elefante 
tiraba hacia arriba mientras el otro, como carga, 
tiraba hacia abajo por naturaleza, sin tan siquiera 
moverse. Interpretaciones de esta escena las había 
para todos los gustos. El elefante también cargaba 
con una generación perdida, de niños muertos. El 
portentoso ingenio de Picasso y su habilidad con 
el dibujo le permitieron construir relatos 
fascinantes de la manera más insospechada. 
Filosofía hecha pintura. Historias atemporales. 
Todo trazo tenía su sentido, hasta aquellos más 
irrelevantes a primera vista. Y también en esto se 
podía atisbar un mensaje trascendente: toda vida 
tiene su sentido. Por eso ningún ser humano ha de 
ser despreciado; porque ese ser, ese trazo, por 
minúsculo que pudiera parecer, por imperceptible, 
inapreciable o incomprensible a los ojos de los 
entendidos, podría dar sentido a toda la creación, 
y así salvarla. Y pensé en el Bosco, y en sus 
elefantes (480 y 482). 

Otro ejemplo de estos trazos aparecía en la 
cabeza (1) del niño .en el pecho derecho de la 
mujer.. Unos trazos en este pecho, junto al 
cuello de la mujer, sugerían una boca que 
vomitaba sangre, o se la tragaba .procedente de

la yugular de la mujer.. Esta boca transformaba 
la cabeza del niño en una cabeza (21) con aspecto 
de anfibio, ladeada hacia su izquierda. La imagen 
del hombre anfibio devorando a su hijo anfibio 
remitía a la imagen clásica de Júpiter devorando a 
sus hijos. 

Y también vi una perra, una perra gorda 
.símbolo del dinero., una perra masacrada 
.símbolo de la economía., una perra bastarda, 
abandonada .por el euro., que mataba al hijo 
de la mujer para poder mamar a gusto de la teta 
izquierda, sin competencia, si no es que mamaba 
de su propia teta .Banco de España, primer 
peldaño: amarás al dios dinero sobre todas las 
cosas.. La cabeza de la perra (22) tenía sus ojos 
saltones en las dos cabezas de los niños, y su boca 
en el pecho izquierdo de la mujer. 

Y vi que el pecho izquierdo y el hombro 
izquierdo de la mujer sugerían los maxilares de 
una cabeza de serpiente (23), quizá cría del reptil, 
pues viajaba a sus espaldas y se alimentaba 
imitando a su progenitor, aprisionando con sus 
mandíbulas el costado derecho del niño evidente 
.costado izquierdo del niño (1). y de la mujer: 
el brazo del niño caía inerte por la comisura de 
los labios de esta serpiente (23), que tenía por 
maxilar superior y espalda la espalda de la mujer. 
Sus ojos no se veían, pues daban a la parte oculta 
de la espalda de la mujer. De hecho, también 
parecía tener por cuerpo el cuerpo y pierna
26 -2 -1 -1 +1 +1 +2 2999 3000 3599 26 -2 -1 -1 +1 +1 +2 3611 3611 3611 3599 3611