
mareo fue tan intensa que perdí el sentido del tiempo y del espacio y volví a desvanecerme. Y regresaron las extrañas visiones. Y ahora vi a don Quijote cabalgando por el aire. Lucía una armadura dorada y cubierta por cuatrocientos bemoles, como pequeños escudos, que se transformaron en ojos y luego en símbolos de dinero. Y sobre la mitad de ellos vi la misma imagen de don Quijote, pero reducida, con su armadura llena de bemoles que volvían a experimentar la misma transformación. Y, en la lejanía, aparecieron una multitud de cruces paté que se convirtieron en símbolos ank 5435 y luego en monigotes, hijos de Indalo 5436. Y corrían hacia mí. Y según llegaban hasta el de la Triste Figura se fundían con la otra mitad de símbolos de dinero. Y vi que todos los don Quijote tenían un ojo abierto y el otro cerrado; y con una mano oteaban el horizonte; y con el otro brazo sostenían una lanza con una manzana clavada en su punta y una cobra con cabeza de 5435 El ank es un símbolo jeroglífico que los antiguos egipcios relacionaron con el concepto de vida. El símbolo ank forma parte del nombre del faraón Tutankamón («Tut-ank-amón», que significa «Imagen-viva-de Amón»). wiki:[1 2] 5436 Indalo es el nombre dado a una pintura rupestre de la Cueva de los Letreros, en Almería. La pintura representa a una figura humana con los brazos extendidos y las piernas abiertas, cubireta por un arco que parte de sus manos. wiki:[1 2]

mujer enroscada en su centro en forma de clave de Sol. Y vi que todos cabalgaban fortissimo, a un compás de cuatro por cuatro, sobre Rocinantes transfigurados en música, que tenían por cola un silencio de corchea, y por patas traseras dos semicorcheas en Mi, y por patas delanteras dos corcheas en Sol-La, y que alzaban en Si sus cabezas blancas, desafiantes. Y junto a ellos vi a otros tantos Sancho Panza, sin armadura, sobre sus jumentos .como buenos escuderos transpositores., soñando con el día en que algo, más que alguien, les tocara, quizá una ínsula que gobernar, o al menos un castillo que regentar en Quintanar de Abajo. Y vi a los don Quijote transformarse en guerreros, en un ejército de múltiples Aquiles. Y los Rocinantes se transformaron en caballos de Troya. Y los Aquiles se transformaron en Belerofontes y sus caballos en Pegasos. Y les vi volar, y luego caer, y seguir cayendo, y en el momento de impactar con el suelo oí un sonido aterrador que me hizo despertar. Y distinguí el ruido de la alarma y el tema musical estrepitoso de la Muerte, el de la quinta sinfonía de Beethoven. La cabeza me seguía dando vueltas. Apenas podía ver. La sensación de mareo me provocaba náuseas. Sentí de nuevo la lluvia de los aspersores del sistema antiincendios cayendo sobre mi cara. Y vi chorrear hilos de sangre y agua por la pared junto a mi cabeza. Y sentí que