

Y oí una poderosa voz que dijo: «Yo soy la Theta y la Omega, el principio y el fin, el que es y el que era, y el que ha de venir». Y ante mí apareció, sobre la vela de un gran galeón, el Hombre de Vitrubio 5434, que tomó vida en cuatro hombres gigantescos e idénticos, situados en fila india, todos ellos suspendidos en el aire. Y sus ocho brazos se alinearon con los ocho péndulos e imitaron sus movimientos. 5434 Le proporzioni del corpo umano secondo Vitruvio (finales del siglo XV; punta metallica, penna e inchiostro, tocchi di acquerello su carta bianca; 34,4 cm × 24,5 cm), de Leonardo da Vinci (Vinci, 1452 R Amboise, 1519), Gabinetto disegni e stampe (núm. 228), Gallerie dell'Accademia, Venecia. beniculturali:[1 2] google:traductor wiki Y comenzó a llover. Y siguió lloviendo. Y llovió aún más. Y escuché una voz grave que repetía sin pausa, lentamente, una y otra vez: «Mano hadme hum», y que sólo se detenía para decir tres veces, en una tonalidad de ultratumba, la palabra «Io», extendiendo el sonido de ambas vocales, transitando lentamente de la primera a la segunda, alargando la segunda al tiempo que decaía en intensidad hasta silenciarse. Y, al poco, sentí que el agua del diluvio me cubría por completo. Y sentí que me estaba ahogando. Y entonces desperté. Y me vi en el suelo, entre charcos. Y vi cómo el agua que caía del techo me empapaba la cara. Y al intentar mover la cabeza sentí un chasquido en el cuello: la sensación de