
Y los péndulos seguían moviéndose. Y la superficie en torno a la pirámide se inundó de pequeñas olas, en uno y en cinco, alternativamente, unida por abajo la ola en uno a su contigua en cinco, unida por arriba la ola en cinco a su contigua en uno, en honor a ISIS. Y, de entre sus piernas, las olas parieron ojos de Horus.
