
lo será; y será cierto si así lo quiere quien lo piensa; y a esto lo llaman tener fe. De esta forma se logra que la intermediación no sólo sea posible sino que incluso se convierta en un negocio, ya que ahora, y usando sólo la palabra, se puede incitar .y simultáneamente. a una multitud de individuos a que amen a sus propias ideas y a que se sientan amados por ellas, cuando antes era necesario interconectar a cada individuo con la persona, animal u objeto amado y conseguir que la persona, animal u objeto amado amara también al individuo, algo dificilísimo, si no imposible, y para nada rentable, porque la intermediación tendría que ser distinta para cada par, y porque, aunque una parte amara a la otra, la otra no tendría por qué amar a la una, o amarla para siempre; imposible hacer negocio más allá de las agencias matrimoniales, los burdeles y el marketing. Sin embargo, el amar al amor sí que es un producto rentable, por inmaterial e inagotable. Ese es precisamente el producto con el que comercian las religiones .y la política, en otro ámbito.. Pero, ¿dónde están las fuentes reales del amor? En los más necesitados, sin lugar a dudas, pues su sino les pone en manos de Dios, que los convierte en los más agradecidos. Ama a los pobres, a los desamparados, a los que sufren… y te sentirás amado por todos ellos, y hasta por el amor,

amado por el amor, amado por Dios 549. Pero, ¿se ama realmente a los pobres, a los desamparados, a los que sufren, hundidos cada vez más en su miseria? Todo apunta a que no. Basta con comprobar la relación que se establece con ellos en el mundo real, que es ninguna en la mayoría de los casos, y casi siempre con dinero ajeno. Si los templos fuesen verdaderos centros de fraternidad, los más necesitados no mendigarían a sus puertas, tirados en la calle, pues tendrían por trono el altar y serían el centro de atención de los allí congregados, que les limpiarían el cuerpo y el alma, y los acogerían a una vida nueva, plena de espíritu 550, aunque tuviera que ser modesta en cuanto a lo material, pues no es esto lo importante, sino aquello: más que en el sagrario, Cristo está en quien carga con la cruz de los pecados del mundo, razón por la que, solo en Él, todos los cristianos son uno 551. Por eso, el que realmente ama a los pobres no es quien les llena el espíritu de riquezas gratuitas, sino quien les da de comer y les viste, y les cura y les da un techo, y les ofrece una formación y un empleo, por sencillo que sea 552, y lo hace todo por amor, por el amor 549 Isaías 58, 6-8 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 550 Juan 3, 4 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl:2, 33-39 551 vatican:[Lumen Gentium, 23] 552 Isaías 58 vatican:[español latín] latinvulgate biblos