
entrañas. Hasta el teletexto parece prefigurar ese momento: «nada», podía leerse ocasionalmente, como en un flash, en el lugar reservado a la fecha en las páginas de cotización bursátil. La figura hueca, en el panel derecho de El jardín de las delicias, interpretada como símbolo del toro que ha perdido sus dos patas traseras, perdía las otras dos al transformarse en calavera de la Muerte, momento en el que daba comienzo el Apocalipsis. ¿Quién depositaría los ahorros de toda su vida, fruto de un esfuerzo arbóreo, en el banco del Pirómano? ¿Qué respuesta cree que recibirá cuando se acerque al infernal banco a retirar sus arbóreos depósitos? «Cayó un rayo y los quemó», le dirá el Pirómano, sofocando a duras penas su incontenible risa 5034. ¡Ay, de quienes siembran de miseria el mundo, cuando llegue el día de la recolección! 5034 finanzas:[1 2 3 4 5] 5035 wiki Durante el Kali Yuga, Visnú se reencarna en Kalki 5035, su último avatar. Montado en su caballo blanco, cual jinete Fiel y Verdadero, Kalki lucha contra Kali para salvar de las fuerzas del mal al universo y restablecer la verdad del dhamma. Pero, tal es la corrupción que inunda el mundo, que Visnú, en una decisión sin precedentes, decide no reencarnarse en hombre, sino en arte, el de El jardín de las delicias. Ahí están sus

reencarnaciones 5036: 1. Matsya, el pez; 2. Kurma, la tortuga; 3. Varaha, el jabalí; 4. Narasimha, el hombre león; 5. Vamana, el enano; 6. Parashurama, que mata y decapita a sus hermanos; 7. Rama .el enorme pájaro azul en su trono, en el infierno, sobre la mujer secuestrada; si no la figura hueca, por la rama.; 8. Krishna .y su música, en la figura hueca, calavera de esqueleto musical.; 9. Buda .cabeza abajo en el infierno y sus reflejos.; 10. Kalki, destructor del mundo, y su caballo .Bali y Uchchaihshravas, en el infierno y sus reflejos.. 5036 wiki 5037 abc La tecnología digital es símbolo de omnipresencia, omnipotencia y omnisciencia 5037. En este sentido, la tecnología digital es el vehículo perfecto de los dioses: la obra de arte, como reencarnación divina, consigue transmitir su mensaje al transmitirse a sí misma en un mundo digitalizado. Toda ella es su mensaje, un mensaje que se transmite inalterado, en forma de copias digitalizadas del original. Y se transmite por igual a todos los humanos. En cuanto a la variación de la obra original, de la obra material, sujeta al paso del tiempo, también formaría parte del discurso divino; incluso su desaparición lo sería. La parusía, en este contexto, en formato digital, podría incluso ser una película, un cuadro,