quiaporque 
omniatodo 
quecumquecuanto 
audivioí 
aal 
PatrePadre 
meomío, 
notanotar 
fecihe hecho 
vobisa vosotros. 16NonNi 
vosvosotros 
meme 
elegistiselegísteis, 
sedsino que 
egoyo 
elegios elegí 
vosa vosotros 
ety 
posuime puse 
vosen vosotros 
utpara que 
eatisavancéis 
ety 
fructumfrutos 
afferatisdéis, ety 
fructuslos frutos 
vestervuestros 
maneatperduren, utpara que 
quodcumquetodo aquello que 
petieritispidiérais 
Patremal Padre 
inen 
nominenombre 
meomío, detdado sea 
vobisa vosotros. 17HaecEsto 
mandoos mando 
vobisa vosotros: utque 
diligatisos améis 
invicemlos unos a los otros
». 

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS .PC. R3 Y R9. R9. R9. R6. 

KURMA 

Y, entonces, cuando el arco se hizo cilindro, 
todos los paneles de la imagen .originales y 
reflejos. redujeron progresivamente y por igual 
su tamaño, al tiempo que a ambos lados de cada 
panel fue apareciendo su correspondiente reflejo, 
llenando cada cual la mitad del espacio dejado 
por la separación propia de la reducción de 
tamaño y el consiguiente alejamiento, 
manteniéndose todo el conjunto sobre el mismo 
perímetro circular. El proceso se detuvo cuando 
se completó el cilindro de veinticuatro paneles 
.doce paneles y sus correspondientes reflejos

hacia abajo.5011. Entonces, el movimiento de los 
personajes y demás elementos de la escena me 
hizo ver el ser que todos ellos conformaban; 
porque todo el cilindro daba vida a la gigantesca 
tortuga Kurma (1054), encarnada en una 
fantástica tortuga laúd 5012, la más grande de 
cuantas existen, de caparazón inconfundible, 
símbolo también de aquella divina tortuga de la 
mitología china, aquella tortuga que emergió de 
las aguas tras la gran inundación, portando el 
mapa de Lou sobre su caparazón, como así lo vio 
Yu el Grande, origen de las dinastías chinas. Yo 
estaba dentro de Kurma, y también estaba fuera. 
Y Kurma rotaba, sin moverse, al rotar yo la vista. 
Y era una y seis al mismo tiempo. Y flotaba sobre 
el agua, en calma perfecta, mostrando solo la 
mitad de su cuerpo, la otra mitad sumergida bajo 
las aguas especulares que reflejaban su mitad 
visible. Toda la naturaleza viva y muerta, 
evidente y sugerida, recubría por completo el 
cuerpo de Kurma, como parásitos pegados a su 
piel, a sus ojos, a su hocico, a su caparazón, a sus 
patas. Todos viajaban con ella eternamente por el 
océano de leche, en busca del elixir del amrita. 
Como el hombre incrustado en el arpa incrustada 
en el laúd: así, como parásitos, se apegaban los 
seres humanos a Kurma. Por eso, el Bosco inundó 

5011 google:[imágenes web] 

5012 nationalgeographic wiki
24 -2 -1 -1 +1 +1 +2 24 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.google.es/search?q=BOSCO+%22EL+JARD%C3%8DN+DE+LAS+DELICIAS+-PC.+R3+Y+R9.+R9.+R9.+R6-%22&tbm=isch http://www.google.es/search?q=BOSCO+%22EL+JARD%C3%8DN+DE+LAS+DELICIAS+-PC.+R3+Y+R9.+R9.+R9.+R6-%22 http://www.nationalgeographic.com.es/2009/08/10/tortugas_laud_antiguas_navegantes_2.html http://es.wikipedia.org/wiki/Dermochelys_coriacea 3338