servía de cuerpo al pato con cabeza en el cielo: el 
pato parecía flotar sobre la línea inferior del panel, 
como si esa línea fuese símbolo de la superficie 
del agua de un lago, como si este pato fuera 
símbolo de los patos que nadaban en el lago del 
paraíso, junto a la pequeña isla, que ahora sería 
símbolo de la parte del panel central tras el 
cuerpo de este pato, de este gigantesco pato que 
agachaba su celeste cabeza hasta la altura de su 
pecho, como si estuviera durmiendo o imitando a 
algunos de los patos del panel del paraíso o del 
panel central. La naturaleza evidente componía 
una naturaleza superior, autosemejante, imagen 
de la del paraíso. La cabeza (1), por aparecer tras 
el cuerpo (1042) de este pato, remitiría ahora a la 
del hombre sobre el ánade real, en el panel central. 
La complejidad de la composición era 
abrumadora; rozaba lo milagroso; retaba a la más 
sagaz inteligencia. 

Los enormes peces en el panel central parecían 
sardinas en comparación con el tamaño del pato, 
de la foca, de la morsa y del cocodrilo que 
generaba el eje azulado, como si esos peces 
fueran su alimento: las aves y los animales 
terrestres a los pies del paraíso se alimentaban de 
ranas. Las casetas cónicas y cilíndricas en los 
extremos de la boca del cocodrilo sugerían las 
comisuras de los labios en unas mandíbulas 
repletas de seres humanos de piel blanca, como 
dientes de leche. De hecho, los seres humanos

parecían hacer de dientes más que de alimento: en 
este sentido, los hombres que cabalgaban a los 
animales serían dientes .aferrados al alimento., 
o labios, o papilas gustativas de una lengua que se 
relamía; las mujeres en el estanque circular, boca 
de la enorme cabeza (1), parecían sugerir el 
apetito .y su salivación., que era lo que atraía 
al alimento hacia la boca. La cabalgata masculina 
transportaba los alimentos hasta la boca de esta 
cabeza (1). El apetito alimenticio se fundía en la 
imagen con el apetito sexual, cuando el alimento, 
en la entrepierna de los hombres de la cabalgata, 
acababa en la boca de las mujeres, en el lago que 
era boca. La vida gira en torno al placer, en torno 
al apetito alimenticio y sexual: si no existiera 
alguno de ellos la vida no habría llegado a ser lo 
que es. El Bosco, reconvertido en filósofo, 
proyectó esta idea en el panel central, reflejando 
en él la vida entre el Génesis y el Apocalipsis. La 
gigantesca cabeza (1) se convertía así en símbolo 
de la vida, o del ciclo de la vida, por sugerir el 
apetito alimenticio y el apetito sexual. 

Cuando en el eje especular izquierdo se 
suponían las madres de las crías paridas en el eje 
especular derecho, la acechante cabeza del 
cocodrilo hembra (1043) aparecería oculta bajo el 
agua, dejando ver solo sus ojos y fosas nasales, en 
los frutos huecos, rosáceos y esféricos, abiertos al 
exterior. La base esférica de la fuente .nariz de 
la cabeza (1)., su apertura circular .fosa
24 -2 -1 -1 +1 +1 +2 147 3320 24 -2 -1 -1 +1 +1 +2 147 147 147 3322 147