azuladas alas sugería ojos aún más penetrantes, al 
reducirse su tamaño. Las azuladas alas sugerían 
ojos aún más achinados, acechantes y furiosos, 
reflexivos al cerrarse cabizbajos (1021), afilados 
como hojas de cuchillos en mirada frontal (1022); 
y también sugerían cejas de los ojos inferiores. La 
azulada ave y su reflejo también sugerían ojos 
achinados, pero más pequeños. Otras esferas, 
aves y elementos en los laterales sugerían otros 
posibles pares de ojos (1023), salidos ahora de 
sus casillas, por no estar tan rigurosamente 
centrados respecto al verde pico abierto en el 
agua. Con el koala ocurría otro tanto. Su boca, 
compartida con el pato, se abría en grito en el 
agua. En la pradera, unos ojos miraban de frente, 
como enfadados (1024) .en un enorme, 
rechoncho y fantástico pájaro con aspecto de 
cuervo.; otros se curvaban en desconsolado 
llanto (1025) .en la rama sobre la que se posaba 
el rechoncho cuervo.; otros parecían llorar 
lágrimas humanas (1026) .en el grupo de 
hombres que sostenían sobre una rama al 
rechoncho cuervo.; otros se cerraban en su 
llanto (1027) .en un venado.; otros, alicaídos, 
se mostraban derrotados (1028) .en una 
gigantesca alimaña moteada.; las narices se 
sugerían con unos árboles. Cada par de ojos 
dotaba de una expresión distinta a la misma 
cabeza. La multiplicidad de ojos, tanto en el pato 
como en el koala, sugería la fusión, en una misma

imagen, de los miembros de una familia, como si 
un par de ojos perteneciera al padre y otro a la 
madre, o a la madre y al hijo, o a la madre, al 
padre y al hijo. Así ocurría para los cuatro 
animales. La diferencia de sexo parecía apoyarse 
en el color, en el caso del pato, por aquello de 
agruparse los ojos entorno a un ángel de alas 
rosas y otro de alas azules. En el caso del pato, 
los ojos entorno al ángel de alas azules también 
parecían sugerir los dolidos o enfurecidos ojos de 
este animal después de contemplar atónito, con 
los ojos en torno al ángel de alas rosas, al 
observador y su mundo. 

En el otro eje de simetría, en el extremo 
izquierdo del panel central .línea que en el 
tríptico servía de frontera con el paraíso., entre 
las gigantescas construcciones rosas, también 
distinguí estas cuatro familias de animales, y en 
ese mismo orden .cabezas (1029, 1030, 1031 y 
1032)., algo del todo inaudito, puesto que nada 
hacía presagiar que el extremo derecho del panel 
central estuviera tan estrechamente relacionado 
con el extremo izquierdo. Esta interrelación entre 
extremos opuestos apuntaba a la relación entre lo 
masculino y lo femenino como motor de la vida, 
lo que a su vez invitaba a identificar como 
masculinos a los cuatro animales en un extremo, 
entre las penetrantes construcciones azules, 
esféricas y espinosas, y como femeninos a los 
animales en el otro extremo, entre las
24 -2 -1 -1 +1 +1 +2 3311 3311 3311 3311 3311 3311 3311 3311 24 -2 -1 -1 +1 +1 +2 3312 3312 3312 3312