.Mira, nene. Ven. Siéntate aquí, sobre la 
toalla, que te voy a poner un poco de crema en la 
cara para que no te quemes, que hoy hace mucho 
sol; y escucha con atención la historia que te voy 
a contar… Hace mucho, mucho tiempo, los seres 
humanos, que hasta entonces habían sido muy 
buenos, empezaron a portarse mal; y llegaron a 
ser tan malos que Dios se enfadó muchísimo y 
decidió castigarles haciendo que lloviera mucho. 
Llovió tanto que las aguas subieron y subieron, y 
llegaron a los tejados; y siguieron subiendo, y 
taparon hasta las montañas más altas. Y como 
había tanta agua y la gente no sabía nadar, las 
personas malas se ahogaron .y aquí el padre 
hacía una gran pausa.. Pero los buenos, los 
niños buenos, lograron salvarse; porque, el día 
anterior al comienzo de la lluvia, Dios ordenó a 
sus ángeles que dieran a cada uno un flotador .y 
sacando un flotador de la bolsa de la playa, el 
padre concluía.: y por eso tú, que eres un niño 
muy bueno, antes de meterte al agua te tienes que 
poner este flotador. 

No, a los niños hay que decirles siempre la 
verdad, y demostrársela con obras, más que con 
palabras 506. Ahí reside el fiasco de las religiones, 
las del a Dios rogando y con el mazo dando, las 
mismas que dicen: «Dios se contrapone a toda 

506 larazon

violencia» 507 al tiempo que se olvidan, así de 
fácilmente, de su propio pasado histórico y de sus 
textos sagrados, plagados de desastres, condenas, 
muertes, infiernos y apocalipsis, enviados todos 
.según ellos. por ese mismo Dios omnipotente, 
creador también de la violencia, del que dicen ser 
fieles servidores. 

507 L.osservatore romano (1 de enero de 2012; año XLIV, 
número I; edición semanal en lengua española), Ciudad del 
Vaticano. 

osservatoreromano vatican 

Tampoco creía que se debiera enseñar religión 
a los adultos, porque los había tan incautos como 
niños, y solían salir aún peor parados. Vivir en el 
engaño era la peor de las desgracias, y aquellos 
que lo propiciaban con el fin de lucrarse no eran 
sino unos ricos desgraciados. 

La tierra prometida, la vida eterna, el paraíso, 
el fin de las reencarnaciones, el nirvana… 
reclamos a los que miles de millones de personas 
se agarran como a un clavo ardiendo. ¿Pero qué 
mosca les habrá picado? O acaso no ven que es 
egoísta ansiar la tierra prometida, o pretender la 
vida eterna, o querer ser el elegido. ¿Cómo puede 
alguien desear el paraíso pensando que en el 
infierno sufrirán condena sus semejantes por toda 
la eternidad? En ese marco teológico, sólo sería 
digno de ser salvo quien, habiéndose ganado la 
vida eterna, se la ofreciera por compasión a otro 
que la hubiera perdido .ejemplo terrenal son los
13 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.larazon.es/sc_detalle_normal/noticias/519310/religion/rouco-preside-las-40-horas-ininterrumpidas-de-o 13 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.osservatoreromano.va/ http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/urbi/documents/hf_ben-xvi_mes_20111225_urbi_sp.html