
LA OCA Los objetos de tamaño normal estaban indudablemente interconectados con sus homólogos gigantescos, tanto por evidentes relaciones visuales como por misteriosos relatos. El dado normal y su homólogo gigantesco, o la carta normal y su homóloga gigantesca, aparecían en la misma vertical, los últimos .los más grandes. más arriba que los primeros. Estas relaciones permitían interconectar el pequeño pozo negro, en el panel del Apocalipsis, y el enorme y oscuro estanque, en el panel del Génesis. Ambas fosas sugerían una sublime metáfora sincrética, un relato que hundía sus raíces en religiones y filosofías orientales, y hasta en la astrofísica más vanguardista: los condenados en el día del Juicio Final volverán al principio de los tiempos; volverán desprovistos de todo mal, como reciclados, extraído su pecado por el aparato digestivo del que el pozo negro sería boca y el estanque sería ano. Este aparato digestivo, que podía serlo de varios personajes gigantescos con cabeza en el panel derecho, se nutría del pecado de los hombres, al nutrirse de los hombres que pecaban. Los hombres eran ingeridos y defecados por el pájaro en su trono como clave destinada a asimilar el comportamiento de este otro aparato digestivo, que ingería a los hombres en el Apocalipsis y defecaba sus desechos en el Génesis. Los

desechos, oscuros animales inferiores, cual sapos, servían a su vez de alimento a otros animales. Los sapos en ambos paneles laterales parecían estar ahí para facilitar esta interpretación, para sugerir la transmigración de las almas y los cuerpos desde el panel derecho al panel izquierdo, desde el fin de los tiempos al principio de los tiempos, desde el infierno del Apocalipsis al paraíso del Génesis, a través de los dos agujeros negros abiertos en el espacio-tiempo del tríptico, agujeros que serían principio y fin del aparato digestivo del universo. El tríptico cerrado sugería el bolo alimenticio, y hasta el bipolar universo. Así parecía cerrar el Bosco la cadena alimentaria, asunto esencial .tanto como explícito. en los tres paneles interiores del tríptico: los seres humanos condenados se reencarnaban en animales inferiores y pasaban a formar parte de la dieta de otros animales, que los devoraban y volvían a defecar. ¿Puede haber mayor condena? El infierno conduce al hombre de tortura en tortura, y la muerte lo devuelve al origen de los tiempos, como en el juego de la oca 4949: el puente, la fonda, los dados, el pozo, el laberinto, la torre, la Muerte… y el retrato blanco del Infierno, disfrazado de oca en su infernal jardín de las delicias, sobre sus montes, frente al ciego y ardoroso ejército que desfila en su honor con paso 4949 wiki alpartir