
774838, Los que son enviados .Al-Mursalat., donde se repite incesantemente: «¡Ay, en ese Día, de todos los que niegan la Verdad!». Ese Día es el Día de la Distinción, el día en que se hará evidente la distinción entre lo verdadero y lo falso. En ese Día, los que niegan la Verdad, «no podrán articular palabra, ni les será permitido excusarse […] Y cuando se les dice: RInclinaos ante Diosr, no se inclinan. ¡Ay, en ese Día, de todos los que niegan la Verdad! ¿En qué anuncio, después de este, van a creer?». El Bosco narró con imágenes .tal y como era menester. el apocalipsis de la crítica, la caída de los que, ni aun con seis ojos, verían tres en un burro. 4838 webislam:[Sura 77 Corán] sacred-texts wiki tanzil Y, entonces, escuché una voz masculina, cavernosa y de gran eco, que dijo: «El tiempo es llegado… Ábranse los libros… escritos, visuales y sonoros… Y júzguese a cada cual por lo dicho y por lo hecho… y por lo no dicho y por lo no hecho…». Cuando cesó el eco de la última frase, la fuente del panel central de El jardín de las delicias resplandeció durante unos segundos. Y entonces descubrí en ella multitud de cabezas fruto de la simetría. La pequeña gota, flor o diminuto pez asalmonado y cabeza abajo (889) en la cúspide de la fuente, besaba la cola de otro pez (890), flor o gota, pintado a imagen y semejanza del primero,

pero tres veces más grande. Quizá por eso la fuente, que solo mostraba una columna en su tercio superior, mostrara tres en su tercio medio. Los tres tercios aparecían encerrados entre dos paréntesis, uno en la cúspide de la fuente .paréntesis menor, en la media luna., el otro en la base .paréntesis mayor, en el hemisferio sur de la esfera.. Toda la fuente sugería la forma de la pequeña gota (889) en la cúspide, como si toda la fuente fuera su gigantesco zum, o bien mostrara el contenido o estructura interna de la gota, simbolismo que parecía confirmar la gigantesca gota bajo el trono del antropomorfo pájaro, en el panel del Apocalipsis, por sugerir con el hombre que caía cabeza abajo el cuerpo antropomorfo de la fuente. La pequeña gota hacía de nariz de una de estas cabezas (891). Sus ojos, por encima, a considerable distancia, volaban en los pájaros, apenas perceptibles, como cruces en el cielo; y también se sugerían con trazos sueltos (892). Su triste boca era el paréntesis superior, la semiluna convexa situada un poco más abajo de la diminuta gota, entre el cuerpo y la cola del pez mayor (890): la semiluna coincidía con el arco de un círculo centrado en el cuerpo del pez mayor, arco que a su vez se centraba en el eje de simetría de la fuente. La cabeza miraba triste, de frente; o quizá dormía. El resto de la fuente sugería su cuerpo. La semiluna también hacía de ojos