
y del Infierno, se trasladaba al círculo superior izquierdo, en la Mesa de los pecados capitales. EL BÓVIDO Y entonces descubrí que toda la colina a la derecha del lago inferior del panel central daba forma al cuerpo de un gran bóvido, su cabeza en el panel del Apocalipsis. El gigantesco personaje de tierra (843) parecía transportarlo sobre sí, a sus espaldas. Y vi que el bóvido tenía varias cabezas, distintas vistas de la misma cabeza, todas en el mismo panel, a modo de fotogramas de una misma secuencia. El cuerpo del animal parecía descansar tumbado sobre la pradera del panel central mientras su cabeza reposaba dormida a los pies del panel derecho. El hocico se perfilaba con el tablón rectangular y las sombras de su entorno. El ojo derecho (864) aparecía en el extremo de la lanza que portaba el conejo sobre su hombro. Otro ojo derecho (865) aparecía un poco más arriba, en la sombra bajo la bestia vestida de rojo. Los gigantescos instrumentos sugerían los cuernos. Unos árboles frutales, en el panel central, sugerían el abultado pelaje en lo alto del lomo, al final del cuello. La cabeza parecía despertar de su sueño y abrir levemente su ojo derecho (866) en una extraña cabeza de bestia fantasmagórica y oscura que sostenía sobre su cabeza un libro cerrado. Al continuar ascendiendo por la imagen, la cabeza terminaba de despertar, asombrada, y

abría su ojo derecho (867) sobre el semicírculo del arpa, no lejos del monje sentado sobre la espalda de un hombre que miraba al monje como el hombre de tierra miraba al bóvido. El ojo izquierdo se abría en el lago helado. Los gigantescos cuchillos sugerían ahora los cuernos. Era entonces cuando el animal parecía estirar su hocico, abrir su boca (856) en el pozo negro bajo el trono y mugir entonando su canto. Y entonces recibía su alimento. Los árboles frutales en panel central sugerían una joroba como la del bisonte europeo 4813, el mamífero terrestre más grande de Europa, el rey de la pradera, presente incluso en las cuevas de Altamira 4814; o como la del yak, que aquí cargaría con el mundo hacia el Apocalipsis, donde la Muerte y el Infierno los recibirían con bailes tradicionales, en honor al comienzo de un nuevo año de Buda. El bisonte defecaba en el Génesis. Allí, en la fuente del Génesis, a las puertas de su cueva, montaba guardia el mochuelo que se nutría de las alimañas atraídas por los excrementos. 4813 wiki 4814 wiki Y vi que el bóvido transportaba a sus espaldas a su compañera muerta (176), que allí yacía panza arriba. Con ella se dirigía en funeral al Apocalipsis, para enterrar allí su sufrimiento y su