
vez más, el Bosco demostraba conocimientos .ahora de meteorología. impropios de su época. La cría de dragón y la esfinge (773) compartían alas y cuerpo, pero se orientaban en direcciones doblemente opuestas .el dragón, panza arriba, se orientaba hacia la derecha; la esfinge, panza abajo, hacia la izquierda., indicando así, una vez más, lo necesario que eran las rotaciones para entender el tríptico. URASHIMA TARO Y recordé una leyenda japonesa 4758: Urashima Taro (13), a lomos de una enorme tortuga (118), partía de su tierra, cruzando el mar, para llegar al palacio del dios dragón (796), en el paraíso; y se transformaba en Cristo para recibir a la princesa, pequeña tortuga a la que Urashima Taro salvó, transformada aquí en Eva; y al tercer día regresaba solo a su tierra, pero no a su tiempo, sino al fin de los tiempos, al día del Juicio Final; y al abrir los sellos del libro que le regaló la princesa se transformaba en la figura hueca, entroncada en Adán y Eva. 4758 wiki abc Y recordé aquellas palabras: «En aquel día castigará Jehová con su espada, dura, grande y fuerte, al leviatán, serpiente huidiza, al leviatán,

retorcida serpiente; y matará al dragón que está en la mar» 4759. 4759 Isaías 27, 1 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 4760 google wiki EL MANDRIL Y también vi un gigantesco mandril, ahora de perfil derecho, y como sumergido en el agua. Su cabeza remitía a la del mandril (119) que le servía de trono al emperador de la China, mandril que ahora parecía girarse hacia su izquierda y mirar hacia el panel central. La mitad delantera de su cabeza aparecía en el panel central; la otra mitad aparecía en el paraíso, donde también se hacía visible su espalda. La cabeza de este gigantesco mandril (806) tenía por ojo derecho el del culo del hombre en la pradera, hacia el cual miraba el gaitero (764). La colina descendía por su hocico hasta llegar al grupo de jinetes junto al gallo y la gallina. Y el grupo de debajo hacía de boca. El hocico y la boca también lo eran de otras cabezas de león (807 y 808), también de perfil, nuevas vistas de las que tenían su ojo derecho cerrado (785) y entreabierto (786) en la dorada semiesfera vegetal. Qué ingenio el del Bosco. Después de haber conducido racionalmente al observador hasta este punto, el Bosco daba rienda suelta a su imaginación y le estiraba el hocico al mandril 4760,