
hueco, y miraban hacia el centro del panel. Las otras cuatro esferas, en la vegetación azul, hacían de ojos más pequeños en las dos restantes cabezas (741 y 742). Esta secuencia se completaba con tres cabezas mayores. Una de ellas (743) miraba de frente, como reflexiva, algo triste, con ojos de pájaro: el ojo derecho descansaba en el árbol que brotaba del óvalo hueco .su semilla.; el ojo izquierdo pendía panza abajo del cuerno del unicornio sobre la construcción que le servía de cueva a los monos; la nariz aparecía en la gran esfera traslúcida que coronaba la forma vegetal azul, con forma de piña de maíz .de mazorca. en su vaina 4652; la colina hacía de cerrada boca, bigote y barba; los pájaros en el cielo delimitaban su cráneo y sugerían el cabello. Bastaba un simple cambio de nariz al arco de luna contiguo, a la izquierda de la nariz en esfera traslúcida, para conseguir girar esta cabeza y orientar su mirada hacia el centro del panel: y tanto permanecía con su boca cerrada (744) como la abría para cantar en la cueva (745). Y cuando ambos ojos y nariz se trasladaban a las dos verdes aves y al aro, todos en el cuerno del unicornio de mármol blanco jaspeado de azul, entonces la cabeza se enfadaba (746) sobremanera al contemplar a los holgazanes que le tocaban las narices y ante sus 4652 wiki google

ojos hacían imbéciles acrobacias, inútiles desde cualquier punto de vista, tanto del derecho como del revés. Estas tres cabezas enlazaban con la secuencia anterior, que marcaba el camino de descenso hacia las otras causas del manifiesto malestar. El recorrido lo sugería la proximidad; lo fijaba el ojo del observador al navegar por la imagen. Y coexistían miradas de todo tipo: de perplejidad, de enfado, de incredulidad, de desánimo, de complicidad con el observador, de resignación, de qué se le va hacer, de perdónalos porque no saben lo que hacen… La explosión combinatoria de ojos, narices y bocas en esta región del panel central generaba frondosos ramilletes de cabezas .de tan apiñadas como estaban. y transformaba la contemplación del tríptico en un fantástico pasatiempo, al tener que descubrirlas, asociarlas y darles interpretación. «Mirad ahora mi obra, y contad las cabezas, si las podéis contar» 4653. 4653 Génesis 15, 5 vatican:[español latín] latinvulgate biblos LOS SENTIDOS La imagen no cesaba de sorprenderme. Las bases de las dos construcciones erigidas a la derecha, junto a sus ríos, también parecían relacionadas: las cabezas de los peces en la construcción rosa del fondo se proyectaban en la base azul de la otra construcción, más cercana,