
otra del panel derecho, aquella en la que un monje de azules hábitos .de cuya cabeza (o tras de cuya cabeza) emergía un ambiguo cuerno de unicornio (pues podría ser cualquier otra cosa, incluso algo en manos del monje espátula tras él). aparecía sentado sobre un hombre, que hacia él miraba. Y esto, a su vez, interconectaba el gigantesco cráneo de caballo con la puntiaguda y azulada base, que se convertía en una cabeza de bestia .en vista frontal (668) y de perfil (669) hacia el panel del Apocalipsis., con formas punzantes saliendo de sus ojos y fosas nasales, tal y como ocurría en el cráneo de caballo. Este simbolismo volvía a vincular al hombre .asiento del monje, bajo la boca del cráneo de caballo. con el mono .bajo la boca de la cabeza de la bestia (668).. La espinosa y azulada base de esta construcción sugería otras cabezas. El perfil de la izquierda daba forma al de una cabeza humana (670) de punzantes oído y pensamiento, y simias palabras. El perfil de la derecha daba forma al de otra cabeza humana (671), de punzantes vista, oído y lengua, y apariencia más joven que la otra: y la boca era boca, y los ojos eran nariz, y las sombras de las blancas columnas eran ojos de otra cabeza (672), u otra vista de esta cabeza, que al abrir sus ojos (673) entre las columnas describía con su pensamiento (es decir, con el resto de la construcción que aparecía sobre

ella) lo que sus ojos veían al contemplar el panel Apocalipsis. Por esta razón, la escena sobre la cabeza de la figura hueca .que miraba de frente al observador, sugiriendo con ello que miraba al tiempo presente. admitía esta misma interpretación: el mundo se movía al ritmo que marcaba el demonio; giraba en torno a una Bolsa vacía, llena de aire, que no hacía más que ruido, un ruido infernal. Para facilitar la visualización del simbolismo equilibrista sobre la cabeza (666), el Bosco pintó un gigantesco cuerno a los lomos del unicornio, donde también pintó una esfera, y sobre ella a un hombre haciendo equilibrios, y sobre la cabeza del hombre otra esfera en equilibrio, esfera que era ojo izquierdo en otra cabeza (674) que tenía por lengua la verga del unicornio, y que también tenía otros ojos. La cabeza del unicornio (667) era nariz en otra cabeza (675) que tenía su ojo derecho en una especie de enorme aro azul, un círculo de bella factura, quizá símbolo de un cristalino, o de un monóculo, o de una lente enfocada hacia el descanso, hacia el Estado de bienestar, pues le servía de hamaca al hombre. El hombre equilibrista, el de antes, realizaba su exhibición .como de circo, muy a propósito de la música y de las risas, que no cesaban. sobre uno de los ojos izquierdos. El cuerno que le brotaba de la frente al unicornio sustentaba el aro azul, atravesándolo cual gigantesca espina. Las